Qué es una Casa Pasiva

El milagro de no necesitar “casi” nada

de energía en tu hogar

Qué es una casa pasiva y por qué te conviene

Índice de contenidos

La casa pasiva, el fin de la esclavitud de la energía

Nuestra vida doméstica es una gran consumidora de energía.

Necesitamos energía para prácticamente todo: cocinar, ducharnos, calentarnos en invierno, refrescarnos en verano.

Los mayores monstruos devoradores de energía y que suponen la ruina de nuestros bolsillos son los sistemas de climatización: la calefacción y la refrigeración de la vivienda.

Es decir, en calentar nuestra casa en invierno y enfriarla en verano se va casi el 90% del consumo energético. 

¿Cómo te quedas?

¿Frío? ¿Congelado? ¿O con sofocos hasta en las cejas?

Casa pasiva en invierno

La energía se ha convertido en el yugo esclavizante de las familias

Y esto ocurre porque tenemos una gran dependencia de ella, y por eso nos domina a su antojo.

Su poder se sustenta en nuestra alta necesidad de sus servicios.

Y por eso danzamos como títeres en el baile demencial de los precios de las compañías energéticas.

La única manera de liberarnos de su yugo es no necesitarla.

Pero…

¿Se puede vivir sin energía? 

No, no se puede.

Pero sí se puede vivir con muy poquita, la suficiente para vivir a gusto sin ser esclavizado por ella.

Cada vez que conectas el aire acondicionado o enciendes un radiador te conviertes en esclavo de la energía.

O pagas el alto precio de climatizar tu casa, o sufres las consecuencias del calor o frío extremo en tu cuerpo. 

Parece que no hay otra alternativa posible.

Pero…

¿Y si te dijera que existe una casa que no necesita ni calentarse ni enfriarse?

Una casa que siempre mantiene la temperatura que necesita tu cuerpo.

Una casa que no te tortura con frío glacial en invierno o con calores subsaharianos en verano.

¿De verdad existe una casa así? 

No es una utopía. No es ciencia ficción.

Es una casa pasiva. 

Para mí, sin duda, la reina de todas las edificaciones.

Sigue leyendo, porque te contaré todo lo que necesitas saber de este portento de la construcción.

Qué es una casa pasiva: poniendo en jaque mate el consumo de energía

Una casa pasiva es una vivienda diseñada y construida para minimizar su consumo de energía, proporcionando a sus ocupantes un confort térmico excepcional.

Este objetivo se consigue utilizando los recursos de la arquitectura bioclimática combinados con una eficiencia energética muy superior a la construcción tradicional.

También se la conoce como Passivhaus, su denominación en alemán, pues fue en Alemania donde tuvo su mayor desarrollo este tipo de vivienda.

La expresión “pasiva” se usa para definir el principio por el cual la vivienda capta, almacena y distribuye la energía de forma autónoma, sin aportaciones de energía exterior. 

Y eso es lo que busca una casa pasiva: no depender (o hacerlo lo mínimo posible) de sistemas de energía activos.

Es decir, aquellos que son mecánicos y tenemos que mantenerlos y pagarlos de manera constante (como pueden ser una caldera o una bomba de calor).

Ahorro energético en casa pasiva

La clave es el control de la energía

Para reducir su consumo de energía al mínimo, la demanda de energía para calefacción y refrigeración en una casa pasiva es extremadamente baja.

Esto significa que “casi” podrías prescindir de los sistemas de climatización que provocan verdaderos agujeros negros en tu economía doméstica.

Para conseguirlo, en la casa no puede entrar calor en verano ni salir calor en invierno, para así mantener una temperatura de confort en su interior.

Todos sabemos que, en cualquier vivienda convencional, la energía circula a sus anchas y nos convierte la casa en un horno en verano y en un iglú en invierno.

Pero en una casa pasiva esto no sucede.

En una casa pasiva la energía no circula por donde quiere, sino por donde puede.

El diseño de una casa pasiva es tal, que convierte a la vivienda en un espacio estanco – parecido a un termo – donde la circulación de la energía está controlada de forma muy estricta.

Como podéis imaginar, diseñar y construir una casa pasiva no es tarea fácil.

Todo tiene que estar medido y controlado hasta el mínimo detalle, porque cualquier error de diseño o ejecución puede repercutir en una fuga de energía y romper la estanqueidad de la vivienda.

Te aconsejo que contrates a profesionales especialistas en casas pasivas si vas a construir este tipo de vivienda.

Una casa exigente como la Passivhaus necesita de expertos exigentes para su diseño, construcción y ejecución.

Una casa pasiva es una casa que te da todo el confort y apenas te pide energía.
Una casa donde tú siempre ganas

Los principios constructivos de una casa pasiva: desmontando las piezas que crean la magia

Una casa pasiva es una vivienda que apenas necesita energía para mantenerse confortable todo el año. 

¿Cuál es su secreto?

El secreto está en la forma de construirla

El diseño y los materiales de una casa pasiva están pensados al milímetro para conseguir una temperatura confortable durante todo el año.

Sin apenas consumir energía.

Y eso, amigo mío, es una fantasía para tu bolsillo y para el planeta.

Una casa pasiva está diseñada para maximizar la eficiencia energética. Esto quiere decir que necesita poca energía y, además, utiliza la energía del entorno en su provecho.

Para conseguir esta proeza, es necesario diseñar la casa teniendo en cuenta los siguientes aspectos.

Aislamiento térmico superior.
En una casa pasiva, el aislamiento es el Rey

Esta es la joya de la corona, el elemento más importante en la construcción de una casa pasiva.

Porque el estándar Passivhaus no busca sólo cumplir la normativa (como el CTE), sino reducir drásticamente la demanda energética

Y eso sólo se consigue envolviendo la casa como si fuese un termo, sin puentes térmicos por donde se escape el calor.

Se utilizan aislamientos térmicos de baja transmitancia (capacidad de un material para permitir el paso de calor). De este modo aíslan la casa del exterior impidiendo que el calor escape en invierno y que entre en verano. 

Para conseguir un aislamiento térmico superior, se utilizan materiales de alta calidad para mantener la temperatura interior estable.

Además de la calidad de los materiales aislantes, también es importante la cantidad.

Aislamiento térmico en casa pasiva

En las casas pasivas no hay un “espesor estándar” único para el aislamiento.

El grosor depende del clima, el tipo de cerramiento (muros, cubierta, suelo), la orientación, el sistema constructivo y los requisitos del estándar Passivhaus para lograr una demanda energética ultra baja.

Como mínimo, se utilizan espesores de 15 cm de aislamiento, llegando a superar los 40 cm en algunos casos específicos.

Espesor de aislamiento en casas pasivas

Pero en una casa convencional estos valores son mucho más bajos.

Desde la última gran actualización del Código Técnico de la Edificación (CTE) en 2019, los requisitos térmicos son más exigentes en las nuevas viviendas y se requiere más aislamiento en los cerramientos.

Pero el espesor de aislamiento necesario no lo marca directamente el CTE, sino que se deduce a partir de los valores límite de transmitancia según la zona climática y el material empleado.

Una vivienda convencional que cumpla las exigencias del CTE con respecto a eficiencia energética, tendría unos espesores de aislamiento que rondan entre los 5 cm y los 16 cm de máximo.

Unos espesores muy precarios en comparación con los que ostenta una casa pasiva.

Así que puedes ver que, aún cumpliendo con la nueva normativa en edificación, una vivienda convencional está muy lejos de estar tan bien aislada como una casa pasiva.

Comparación entre el espesor de aislamiento entre una casa pasiva y convencional

En una casa pasiva el aislamiento ni se escatima ni se regatea
Lo que gastas en aislamiento, lo ahorras en energía

Evitar puentes térmicos.
Cruzada contra los ladrones de energía

Es necesario asegurar que no se generan puentes térmicos durante la construcción de una casa pasiva.

Los puentes térmicos son puntos débiles en la estructura a través de los cuales se pierde calor, y que pueden detectarse a través de termografías.

Para que lo entiendas mejor, un puente térmico es como un “agujero imaginario” en la envolvente de la vivienda que deja escapar el calor hacia el exterior.

Si tu casa tiene muchos puentes térmicos, sería como un colador por donde se escapa la energía de forma constante.

Así, por mucho que calientes la casa, nunca será suficiente, porque el calor se escapará de forma continua por estos puentes térmicos.

Es como intentar llenar de agua un vaso lleno de agujeros.

Es necesario que el proyectista tenga en cuenta los posibles puentes térmicos en el diseño de la vivienda y cómo solucionarlos.

El aparejador será el encargado de supervisar la correcta ejecución de la obra para que todos los puentes térmicos queden subsanados durante la fase de construcción.

Una casa pasiva no puede permitirse tener ningún puente térmico sin corregir, porque pondría en riesgo su estabilidad térmica.

En una casa pasiva los puentes térmicos están en busca y captura
No hay piedad con los ladrones de energía

Hermeticidad al aire.
Obsesión por la estanqueidad: nada entra, nada sale

La casa está diseñada para ser hermética al aire, lo que significa que hay muy pocas fugas de aire.

Todos los cerramientos de la vivienda deben asegurar su estanqueidad, consiguiendo un efecto de hermeticidad que evite las pérdidas de calor.

Esto ayuda a mantener una temperatura interior constante y reduce las pérdidas de energía.

En realidad, una casa pasiva se comporta como un termo, donde la ausencia de fugas de aire ayuda a mantener la inercia térmica del espacio interior.

La hermeticidad es el alma de una casa pasiva
Es un escudo invisible que te protege de los vaivenes térmicos del exterior

Puertas y ventanas de máximo nivel.
Los diques inexpugnables al flujo de energía

Las puertas y ventanas de alta calidad son un requisito imprescindible de una casa pasiva.

Tanto las puertas como las ventanas permiten la conexión de los habitantes con el exterior de la casa permitiendo la entrada de luz natural.

Pero su sola presencia pone en riesgo una de las exigencias más importantes de una casa pasiva: la estanqueidad.

Así pues, todos los elementos de carpintería exterior deben cumplir con el criterio de hermeticidad tan necesario para evitar pérdidas de calor.

Las ventanas utilizadas en una casa pasiva son de triple acristalamiento con vidrio de baja emisividad (Low-E) y un gas inerte entre los paneles para aumentar la eficiencia energética.

Para mantener la hermeticidad al aire, se utilizan selladores especiales alrededor de las puertas, ventanas y otras aberturas. Sin estos selladores, no se garantizaría la estanqueidad de la vivienda.

Ventanas en casa pasiva

Además, las ventanas se deben orientar adecuadamente para que el sol pueda calentarlas en invierno y haya un buen control solar en verano.

También es necesario que las puertas y ventanas se instalen de manera correcta por profesionales especializados y, a poder ser, bajo la supervisión del director de obra.

La instalación de una ventana de manera correcta no es tan fácil como la gente piensa, y una mala colocación puede tirar por tierra el diseño pasivo de la vivienda.

Las ventanas son los ojos de una casa, pero también timadoras de energía
En una casa pasiva las ventanas pueden mirar sin perder una gota de calor

Ventilación mecánica.
Un soplo de aire fresco sin remordimientos

Cuando abres las ventanas para ventilar tu casa y renovar el aire interior, lo haces con la mejor de tus intenciones, pero ignoras algunas de sus fatales consecuencias.

En realidad, lo que estás haciendo es abrir un gran agujero en tu casa por donde entra el calor sofocante en verano o se escapa el calor del interior en invierno.

En una casa pasiva esto no pasa.

¿Por qué? Porque  NO es necesario abrir las ventanas.

Pero… ¿por qué?

Porque una casa pasiva está equipada con un sistema de ventilación mecánica con recuperación de calor.

Este sistema permite ventilar toda la casa recuperando entre el 80 y el 90% de la energía que está dentro de la casa.

Esto quiere decir que recupera el calor del aire viciado interior y lo utiliza para calentar el aire fresco que entra del exterior.

Este intercambio de calor entre ambas corrientes de aire repercute en una mejor eficiencia energética y  ayuda a mantener un ambiente interior saludable y confortable.

Gracias a este método de ventilación mecánica no hace falta abrir las ventanas para ventilar la vivienda y así se evita la entrada y salida indeseada de calor.

Recuerda este nombre: ventilación mecánica con recuperación de calor.

Hace magia en tu casa sin que te des cuenta. Ventila toda la casa de forma automática y utiliza el calor de las corrientes de aire en su provecho.

Te aconsejo que, aunque no construyas una casa pasiva, sí instales un sistema de ventilación mecánica en tu vivienda. Tanto tu factura energética como tu salud te lo agradecerán.

Porque este tipo de sistemas de ventilación, además de aumentar la eficiencia energética de tu casa, también aumenta la calidad del aire que entra en tu vivienda gracias a sus filtros HEPA.

La ventilación mecánica
es el corazón de tu vivienda bombeando aire limpio a tus pulmones

Diseño pasivo.
Una alianza inteligente con el Sol

El diseño de la casa está optimizado para maximizar la luz solar y gestionar la radiación solar en beneficio de los ocupantes de la casa.

Se trata de reducir la ganancia de calor en el verano y aumentar la ganancia de calor en invierno.

Las ventanas están orientadas al sur para aprovechar la luz solar en invierno, mientras que los aleros y sombras protegen la casa del calor del sol en verano.

Es necesario tener muy en cuenta las condiciones climáticas y geográficas de cada emplazamiento, para aprovechar la buena orientación, captación y protección de la radiación solar.

En el diseño de una casa pasiva, se tienen en cuenta todas estas condiciones para construir la vivienda creando una alianza perfecta entre la casa y el Sol.

En este aspecto, son muy importantes los sistemas solares pasivos, que se utilizan para captar y acumular el calor proveniente del sol, para crear una temperatura estable y agradable, sin tener que emplear alternativas que consumen energía.

Diseño solar pasivo

Sistemas de climatización premium.
Calentamiento y enfriamiento eficientes

Ya sabes que una casa pasiva consume muy poca energía.

Pero la energía que le falta debe provenir de sistemas muy eficientes, para seguir cumpliendo con el mantra del ahorro energético.

Si has construido una casa que prácticamente no necesita energía, ahora no la fastidies instalando un sistema de climatización mediocre que te hará perder en rendimiento lo que has ahorrado en consumo.

Las casas pasivas utilizan equipos de calefacción y enfriamiento MUY eficientes en términos energéticos, como bombas de calor.

También se recurre al uso de energías renovables como paneles solares, paneles fotovoltaicos o calderas de biomasa.

Lo más importante es que cualquier equipo de climatización cumpla con los requisitos de alta eficiencia y rendimiento necesarios para minimizar los consumos de energía.

Los equipos de climatización son el estandarte energético de tu casa pasiva. Debes asegurarte de que están a la altura de tu gran obra.

Bomba de calor en casa pasiva

Otros elementos importantes.
La guinda del pastel

Todos los aspectos constructivos de los que te he hablado anteriormente, constituyen los elementos más importantes de una casa pasiva.

Sin ellos, sería imposible diseñar y construir una casa pasiva.

Pero existen otros elementos que completan la casa pasiva a lo grande, aportando ese plus de perfección que requiere una edificación como esta.

Te comentaré, a continuación, cuáles son esos complementos imprescindibles para poner la guinda del pastel a tu casa pasiva.

Materiales de construcción de calidad

Se usan materiales de construcción duraderos como la mampostería, el acero, el cemento y la madera tratada para asegurar la longevidad de la casa.

Cubiertas y revestimientos exteriores

Los materiales utilizados en las cubiertas y revestimientos exteriores deben ser resistentes a la intemperie y duraderos.

Los materiales más utilizados incluyen la madera tratada, el estuco, la piedra, el ladrillo y los paneles de fibrocemento.

Iluminación eficiente

Las casas pasivas utilizan iluminación eficiente en términos energéticos, como las luces LED, para reducir el consumo de energía.

Electrodomésticos eficientes

Se utilizan electrodomésticos de alta eficiencia energética para reducir el consumo de energía. Preferentemente de clase A+++.

Cuánta energía consume una casa pasiva

Una casa pasiva es una vivienda que juega en otra liga.

Donde otros necesitan quemar gas, enchufar radiadores, exprimir el aire acondicionado y rezar para que la factura no te haga llorar, la casa pasiva se limita a observar desde su trono de eficiencia, manteniendo una temperatura estable sin despeinarse.

La característica más importante y que se proclama como estandarte de una casa pasiva es su bajísimo consumo de energía.

El consumo de energía de una casa pasiva depende de varios factores como:

  • el clima
  • el tamaño de la casa
  • la cantidad de ocupantes
  • los aparatos eléctricos utilizados
  • la eficiencia energética de los sistemas de calefacción, refrigeración, ventilación e iluminación.

De forma general, una casa pasiva está diseñada para consumir un 90% menos de energía que una casa convencional de tamaño similar. 

La cantidad de energía que consume una casa pasiva puede variar según el diseño y los materiales utilizados en la construcción

Pero en promedio, una casa pasiva puede consumir entre 10 y 30 kilovatios-hora (kWh) por metro cuadrado al año para calefacción, refrigeración y sistemas de iluminación, lo que es significativamente menor que el consumo de energía de una casa convencional.

No existe ninguna otra vivienda que tenga un consumo tan bajo de energía para las mismas necesidades de sus ocupantes.

Cómo se construye una casa pasiva

Como puedes imaginar, diseñar y construir una casa pasiva no es tarea fácil.

Todo tiene que estar medido y controlado hasta el mínimo detalle, porque cualquier error de diseño o ejecución puede repercutir en una fuga de energía y romper la estanqueidad de la vivienda.

Construir una casa pasiva es un gran reto constructivo y debe ejecutarse con profesionales especializados en este tipo de casas.

Si vas a ser promotor de una casa pasiva, te recomiendo que contrates a un arquitecto especialista en el diseño de casas pasivas para realizar el proyecto de tu casa.

También te aconsejo encarecidamente que busques una empresa constructora especializada en la ejecución de casas pasivas, con experiencia y posibilidad de certificación Passivhaus.

Además, debes contratar un director de obra (arquitecto técnico o aparejador) que posea la certificación oficial Tradeperson Passivhaus, pues lo acredita para gestionar y controlar la construcción de tu casa siguiendo los estándares Passivhaus.

¿Quién se encarga de que la gran obra quede perfecta?

Construir una casa pasiva no es cosa de manitas ni de aficionados ni de mediocres.

Es un trabajo que requiere un equipo competente, bien coordinado y con experiencia.

Estos son los protagonistas de la película «La casa que me robó el corazón, pero no la energía»:

  • Arquitecto especializado en diseño pasivo: No vale cualquier arquitecto. Tiene que ser alguien que entienda los principios del estándar Passivhaus y sepa aplicarlos desde la fase de proyecto.
  • Arquitecto técnico o aparejador: Fundamental para el control de ejecución. En una casa pasiva no hay margen de error: todo debe estar ejecutado al milímetro. Cada capa de aislamiento, cada junta sellada, cada ventana colocada sin puentes térmicos, determinan el desempeño de la vivienda.
  • Ingeniero o técnico de instalaciones: Profesional para diseñar la ventilación mecánica y otros sistemas energéticos eficientes. 
  • Constructora con experiencia en obra pasiva: El personal de obra debe estar formado y comprometido con este tipo de edificación. No sirve cualquier constructora sin experiencia, porque la fase de construcción es crítica para lograr el mejor resultado.
  • Certificador Passivhaus (si quieres el sello oficial): Es quien comprobará que todo se ha hecho bien y dará el visto bueno final.

Cuánto cuesta construir una casa pasiva, menos de lo que esperas

Puede que estés pensando en construir tu casa y al escuchar “casa pasiva” tus ojitos se iluminen como dos faroles.

Estás enamorado del concepto de esta súper vivienda, pero ahora una nube negra ronda tu cabeza.

¿Necesitaré un riñón o dos para pagar la vivienda de mis sueños?

Pues no voy a ser yo quien te borre el brillo de tu mirada, porque – al contrario de lo que la gente piensa – construir una casa pasiva NO es mucho más caro que construir una casa convencional.

Repito.

“NO es mucho más caro”.

Pero SÍ más caro.

Desde mi punto de vista, el sobrecoste de financiar una casa pasiva compensa con creces el ahorro energético durante los años que vivas en ella.

Así como la ganancia de bienestar y confort que disfrutarás durante toda tu vida.

Piensa que el dinero que te gastes en construir tu casa pasiva es una inversión en eficiencia energética, protección del medioambiente y calidad de vida.

Este es el verdadero valor que te aportará una casa como esta.

Y, por eso, te animo a que sacrifiques metros cuadrados de vivienda o el mármol de Carrara de los baños, si es necesario, para poder permitirte asumir el costo de una casa pasiva.

No puedo decirte un precio exacto por metro cuadrado de construcción.

Porque el costo de una casa pasiva depende de varios factores como: el tamaño de la casa, la ubicación, el diseño, los materiales utilizados, los sistemas de calefacción, ventilación e iluminación, y los requisitos de certificación.

De todas formas, si quieres tener una referencia según mi experiencia y los datos del sector de la construcción, el costo de construir una casa pasiva puede oscilar entre un 5% y un 15% más que una casa convencional de tamaño similar

Los beneficios de vivir en una casa pasiva

Vivir en una casa pasiva aporta grandes beneficios, tanto para sus ocupantes como para el medio ambiente.

Entre ellos cabe destacar:

Ahorro de energía y dinero en climatización

Una casa pasiva utiliza alrededor del 90% menos de energía que una casa convencional, lo que se traduce en una reducción significativa en las facturas de energía.

Confort térmico

Las casas pasivas están diseñadas para mantener una temperatura interior constante y confortable durante todo el año.

Calidad del aire interior

La ventilación mecánica con recuperación de calor asegura una circulación adecuada del aire fresco y evita la acumulación de contaminantes y humedad, lo que contribuye a una mejor calidad del aire interior.

Gracias a la ventilación mecánica, el aire que respiras es limpio, filtrado y con niveles bajos de CO2. Ideal para personas con problemas respiratorios como asma o alergias. Pero todos en casa se benefician de una mejor respiración.

Salud y bienestar

La buena calidad del aire interior y el confort térmico de una casa pasiva inciden positivamente en la salud y el bienestar de los ocupantes.

Reducción de la huella de carbono

Debido a la eficiencia energética y el uso de materiales de construcción duraderos y sostenibles, las casas pasivas tienen una huella de carbono significativamente menor que las casas convencionales.

Durabilidad y bajo mantenimiento

Los materiales de construcción de alta calidad utilizados en las casas pasivas son duraderos y requieren poco mantenimiento, lo que reduce los costos y la necesidad de reparaciones.

Confort en casa pasiva

El estándar Passivhaus

Una casa pasiva es un tipo de edificación que se lleva a cabo siguiendo los principios del estándar Passivhaus.

Este concepto constructivo surgió en Alemania en los años 90 y permite obtener una certificación con el mismo nombre. 

Una construcción diseñada y realizada siguiendo los principios básicos del estándar Passivhaus, se traduce en una vivienda con unas necesidades muy bajas en calefacción y refrigeración.

Se trata, por tanto, de un estándar de construcción que combina un elevado confort interior, en invierno y en verano, con un consumo de energía muy bajo a un precio asequible.

Diseño de una casa pasiva

Requisitos del Estándar Passivhaus

Te comentaré algunos de los requisitos básicos del estándar Passivhaus.

Es importante destacar que el estándar es aplicable a diferentes climas y regiones, por lo que los requisitos específicos pueden variar en función de la ubicación geográfica.

  1.  Demanda de energía: La demanda de energía para calefacción y refrigeración debe ser extremadamente baja, con un límite máximo de 15 kWh/m² al año.
  2.  Consumo de energía primaria: El consumo de energía primaria total (incluyendo calefacción, refrigeración, ventilación y equipos auxiliares) debe ser inferior a 120 kWh/m² al año.
  3.  Hermeticidad: El edificio debe ser hermético al aire para evitar fugas no deseadas. Se establece un límite máximo de infiltración de aire de 0.6 renovaciones por hora a una presión de 50 Pascales (0.6 ACH50).
  4.  Aislamiento térmico: Se requiere un alto nivel de aislamiento térmico en el edificio, incluyendo paredes, techos, suelos y ventanas. Los valores de transmitancia térmica (U-value) deben cumplir con ciertos límites específicos.
  5.  Ventilación controlada con recuperación de calor: El edificio debe contar con un sistema de ventilación mecánica controlada que recupere el calor del aire de extracción y lo transfiera al aire fresco entrante, reduciendo así la pérdida de energía.
  6.  Evitar puentes térmicos: Los puentes térmicos, que son áreas de mayor conductividad térmica que pueden causar pérdida de calor o condensación, deben minimizarse o eliminarse por completo a través de un diseño cuidadoso.
Requisitos del estándar passivhaus

Cómo se certifica una casa pasiva

Aunque puedes construir una casa pasiva sin certificar, si quieres asegurarte de que cumple todos los requisitos y presumir con «papeles oficiales», puedes optar por la Certificación Oficial Passivhaus.

Para obtener la certificación de una casa pasiva, se requiere una evaluación exhaustiva de los planos y la construcción de la vivienda.

También se necesita una prueba de su rendimiento energético después de que se haya completado la construcción.

Se utilizan herramientas de modelado y software de simulación para determinar la eficiencia energética de la vivienda y garantizar que cumpla con los requisitos del estándar correspondiente.

Existen diferentes programas y organizaciones en todo el mundo que ofrecen certificaciones para casas pasivas.

casa pasiva con certificación Passivhaus

En Europa, el Passivhaus Institute es una organización sin fines de lucro con sede en Alemania que fue creadora del estándar Passivhaus.

Esta organización establece los requisitos técnicos para el diseño y la construcción de casas pasivas.

La certificación Passivhaus se otorga a las casas que cumplen con estos requisitos. 

En Estados Unidos existe el PHIUS (Passive House Institute US), que es una filial del Passivhaus Institute y ofrece su propia certificación para casas pasivas. 

Proceso de certificación

  1. Diseño del proyecto con software oficial: Se usa el PHPP (Passive House Planning Package), una herramienta técnica que permite calcular si tu diseño cumple los estándares de demanda energética.
  2. Asesoramiento durante el proyecto: Contar con un «Passivhaus Designer» o «Passivhaus Consultant» ayuda a afinar cada detalle.
  3. Control en obra: A lo largo de la construcción se hacen controles y ensayos (como el famoso Blower Door Test, que mide la hermeticidad de la vivienda).
  4. Auditoría final y emisión del certificado: Si todo está en orden, el certificador oficial emite el documento y tu casa es oficialmente una Passivhaus.
Blower door test en casa pasiva

¿Casas pasivas o Edificios de Consumo Casi Nulo?

Tanto las casas pasivas como los Edificios de Consumo Casi Nulo (EECN) tienen como objetivo el ahorro energético del edificio.

Sin embargo, los requerimientos para lograr la certificación de casa pasiva Passivhaus son más exigentes que lo que la normativa define como Edificio de Consumo Casi Nulo.

En España, los requisitos para un Edificio de Energía Casi Nula (EECN) se encuentran en el Código Técnico de la Edificación (CTE), en su Documento Básico de Ahorro de Energía (DB-HE). 

Según la normativa Europea, a partir del año 2018 para edificación pública y 2020 para el resto de edificios de nueva construcción, éstos deberán ser de consumo energético casi nulo (nZEB-nearly Zero Energy Buildings).

Mejor una casa pasiva

En cuanto a los límites de demanda de calefacción y refrigeración, el DB-HE establece valores máximos para la demanda energética en función de la zona climática y el uso del edificio. 

El estándar Passivhaus exige un límite de demanda para calefacción y/o refrigeración menor o igual a 15kWh/m².

En el actual CTE en España se establece un límite hasta tres veces superior, es decir, 45 Wh/m2.

Y estos se consideran «Edificios de Consumo Casi Nulo».

Pero en comparación con las casas pasivas, su consumo no es «tan nulo» como cabría esperar.

Casa pasiva: eficiencia, confort y ahorro

Una casa pasiva no es sólo un capricho ecológico ni una moda de frikis de la eficiencia.

Es una declaración de intenciones: quiero vivir mejor, gastar menos y cuidar el planeta mientras lo hago.

Es posible construir viviendas que no nos hagan esclavos de la energía.

Que respeten nuestra salud, nuestra economía y nuestro entorno.

Y que, además, sean bonitas y agradables para vivir.

Si estás pensando en construir tu casa, plantéate muy en serio esta opción.

Porque en un mundo donde la energía está por las nubes, tener una casa que apenas la necesita… es tener una joya.

Tener una casa pasiva es tener un seguro de tus necesidades energéticas cubiertas.

Los súper poderes de una casa pasiva en acción: ejemplos reales

Casa pasiva en clima frío

En la provincia de Burgos, una familia construyó su vivienda pasiva con orientación sur, carpinterías de triple vidrio y muros de entramado ligero con 30 cm de aislamiento.

Resultado:

  • Mantienen 20-22 °C en invierno con un consumo mínimo.
  • Su factura anual de calefacción: menos de 200 €.
casa pasiva en clima frío

Casa pasiva en clima cálido

Imagina vivir en Córdoba, donde el verano no perdona y las noches tropicales son la norma.

Pues en esa ciudad, una familia construyó su vivienda pasiva adaptada al calor andaluz.

¿Cómo lo hicieron?

Con orientación estratégica para protegerse del sol directo, voladizos profundos que dan sombra a las ventanas, muros de gran inercia térmica y ventilación cruzada nocturna para refrescar la casa sin encender el aire.

Además, el sistema de ventilación con recuperación de calor (que también sirve para el fresquito, no sólo para el frío) mantiene el aire renovado sin perder eficiencia.

Resultado:

  • En pleno agosto, la vivienda se mantiene entre 24-26 °C sin usar aire acondicionado.
  • Y la factura eléctrica… más fresca todavía.
casa pasiva en clima cálido

Casa pasiva rehabilitada

No sólo las casas nuevas pueden ser pasivas.

En Pontevedra, rehabilitamos una vivienda de piedra donde se incorporó SATE, carpinterías nuevas y ventilación con recuperación de calor.

¿Lo mejor?

El confort térmico cambió radicalmente y el gasto mensual bajó un 70%.

Ejemplo basado en una de mis asesorías técnicas: casa pasiva en clima mixto

Hace poco asesoré a unos autopromotores que estaban construyendo su casa en la zona de Ourense.

Ourense es una ciudad que tiene un clima mixto, es decir, inviernos fríos y veranos cálidos.

Allí los inviernos se te cuelan hasta los huesos, y en verano puedes freír un huevo en la terraza a mediodía.

El reto era claro: diseñar una casa pasiva que funcionara todo el año sin depender de radiadores ni aires acondicionados.

¿Cómo lo hicimos?

Pues aprovechamos la orientación sur para captar el sol de invierno, colocamos protecciones solares móviles (como lamas exteriores) para bloquear ese mismo sol en verano, y dimos prioridad a un aislamiento muy potente en muros y cubierta.

El triple acristalamiento con control solar y la ventilación mecánica con recuperador de calor hicieron el resto.

¿El resultado?

En enero mantienen entre 20 y 21 °C sin encender nada, y en julio apenas suben de 25 °C gracias a la buena inercia térmica y a la ventilación nocturna controlada.

Lo mejor es que toda esa estabilidad térmica la consiguen con un consumo ridículo.

Y  la casa está tan bien ventilada que se respira mejor dentro que en muchos parques.

PUNTOS CLAVE
Mi opinión como experto

Después de años siendo director de ejecución de obra de viviendas unifamiliares, te lo digo claro:

«Si hoy me hiciera una casa para mí, sería una casa pasiva»

Sin dudarlo.

¿Y por qué recomiendo a mis clientes este tipo de casa? 

Porque una casa pasiva no es sólo eficiencia energética. Es calidad de vida.

Es dejar de preocuparte por el calor sofocante del verano o por si el gasoil llega a final de mes para la caldera en invierno.

Es respirar aire limpio dentro de casa todo el día, aunque fuera la contaminación ambiental esté por las nubes (literal).

Es silencio, confort y ahorro… todo en uno.

Una casa pasiva no es un «rollo experimental ni futurista», es una realidad constructiva perfectamente viable hoy en día.

De hecho, la primera casa pasiva se construyó en el año 1991 en Alemania. Y ya ha llovido mucho desde entonces…

Es cierto que requiere más planificación. También más detalle en el diseño y control en la ejecución.

Pero los resultados merecen cada céntimo y cada hora invertida.

Y si hablamos de números: lo que inviertes de más al principio, lo recuperas en confort, salud y ahorro energético durante toda la vida útil de la vivienda.

Eso no es un gasto. Es una inversión inteligente.

Si podemos hacer casas que consuman menos, contaminen menos y nos hagan vivir mejor…

¿por qué seguir haciendo lo de siempre?

Puntos clave de una vivienda saludable

Lo más importante a la hora de construir tu casa pasiva

Busca un arquitecto con experiencia en Passivhaus. Asegúrate de que domine el estándar y tenga experiencia en proyectos similares.

Contrata un arquitecto técnico con experiencia como director de obra Passivhaus. La ejecución de una casa Passivhaus debe ser cuidadosa e impecable. Sólo un aparejador con conocimientos técnicos de viviendas pasivas puede ejercer un correcto control de obra.

Contrata una empresa constructora con experiencia en construcción de viviendas pasivas. La construcción de una casa Passivhaus requiere de profesionales de la construcción especializados y competentes en este tipo de viviendas.

Elige bien la orientación de la casa. Confía en tus técnicos, el diseño pasivo prima sobre el diseño estético.

El diseño de tu casa se adapta al clima y al entorno, y no a los caprichos de una revista o un catálogo. Vas a tener mucho margen para tener una casa a "tu gusto", pero hay ciertos aspectos constructivos sobre los que no vas a poder decidir, los decide el estándar Passivhaus en función de las circustantcias de tu vivienda.

Invierte en aislamiento... y un poco más. A mayor espesor de aislamiento, mayor confort y ahorro para ti.

Coloca las mejores ventanas del mercado y que estén bien instaladas. Que sean de triple vidrio, buena carpintería y montaje sin puentes térmicos. Lo barato aquí sale caro.

Un buen sellado es primordial. La hermeticidad lo es todo. Una rendija mal sellada y adiós a la eficiencia.

La ventilación mecánica es un elemento obligatorio en tu vivienda. Contribuirá a mejorar tu confort y salud multiplicando la eficiencia energética. No lo consideres como un "extra", es innegociable.

Asegúrate de que todos los gremios conocen el proyecto y son competentes. Cualquiera que trabaje en la obra debe saber ejecutar los elementos constructivos de una casa pasiva al detalle.

Elige bien las instalaciones de climatización y de agua caliente sanitaria, su eficiencia y rendimiento son clave para el ahorro energético.

Haz el Blower Door Test (y que salga bien). Es la prueba de fuego de la hermeticidad. Si no lo pasas, algo se ha hecho mal.

Valora la certificación Passivhaus (aunque no sea obligatoria). Te da una garantía de que todo se ha hecho como debe ser. Y si algún día vendes la casa… aumentará el valor de tu vivienda.