¿Sueñas con la casa perfecta?
Primero debes saber lo que te conviene

La casa perfecta no es la más grande ni la más bonita.
Es la que te aporta salud y bienestar

El bienestar y la salud en el centro del diseño

Una vivienda saludable es aquella que sitúa en el centro de su diseño el bienestar de las personas.

El enfoque en este tipo de viviendas es maximizar el confort de sus habitantes y minimizar los impactos negativos sobre su salud.

La mayor parte de las viviendas que se han construido en este país no están diseñadas para cuidar del bienestar de las personas.

Incluso algunas están construidas en unas condiciones que pueden generar riesgos para la salud, como pueden ser:

  • defectos estructurales: pueden provocar caídas y lesiones
  • limitaciones de accesibilidad: dificultan el acceso a la vivienda aislando a las personas con movilidad reducida
  • aislamientos deficientes: causan temperaturas extremas en la vivienda que afectan a las vías respiratorias y salud cardiovascular
  • circulación de aire insuficiente: favorece la contaminación ambiental

Afortunadamente, estamos viviendo un cambio de paradigma en la construcción de viviendas, poniendo el centro del diseño en el bienestar y salud de las personas, así como en la sostenibilidad con el medio ambiente. 

Arquitectura residencial

La arquitectura residencial ha evolucionado hacia la creación de viviendas “para VIVIR en mayúsculas”, no para dar cobijo o estar de paso.

Las viviendas están empezando a entenderse como espacios vitales donde sus ocupantes se aíslan y recuperan de las agresiones del entorno exterior (contaminación, ruido, radiación, estrés…).

Y además, donde pueden disfrutar plenamente de actividades profesionales, creativas, sociales, recreativas y de relajación en un espacio exclusivo y personal.

Si tienes el privilegio de poder construir una casa desde cero, ten presente que la mejor casa para ti será una casa saludable, que te cuide toda la vida y en la que sientas una gran fuente de bienestar.

Tú te convertirás en el promotor de tu vivienda y, por lo tanto, tendrás la responsabilidad de crear una casa que cumpla con los criterios necesarios para considerarse una vivienda saludable.

Construir un hogar alrededor de cuatro paredes y un techo representa una meta vital a alcanzar para muchas personas.
Crear y disfrutar de un lugar propio y exclusivo produce un sentimiento de realización personal que nos acompaña toda la vida.

Entre los criterios que señala la Organización Mundial de la Salud para disfrutar de un hogar sano destacan:

  • buen aislamiento térmico para proteger a los habitantes del frío y del calor
  • uso de sistemas de climatización y ventilación para garantizar el confort térmico
  • accesibilidad de las personas con movilidad reducida a sus viviendas
  • inclusión de elementos de seguridad para evitar riesgos para la salud
  • evitar el hacinamiento de personas en espacios pequeños

Puedes ir más allá de lo establecido...

Hoy en día, el Código Técnico de la Edificación (CTE) modificado en 2019, ya garantiza el cumplimiento de los criterios de eficiencia y bienestar en viviendas de obra nueva.

Su estándar de construcción es el Edificio de Consumo Casi Nulo (ECCN), que persigue optimizar la eficiencia energética de las viviendas y el bienestar de las personas.

Pero se puede ir más allá de lo que marca por ley el CTE y seguir los pasos de tantos promotores valientes e inconformistas que decidieron construir sus casas con enfoques más exigentes y, por lo tanto, con mejores prestaciones para sus ocupantes.

Te estoy hablando de otro tipo de construcciones como son las casas pasivas, ecológicas, bioclimáticas o sostenibles.

Este tipo de viviendas están en auge en la actualidad, debido a nuestra concienciación con el excesivo gasto en energía y con el impacto del cambio climático.

Este tipo de viviendas tienen en común que buscan minimizar el consumo de energía y reducir el impacto ambiental.

Aunque cada una de ellas consigue sus objetivos con un enfoque diferente, muchas veces coinciden en las soluciones constructivas.

Casa de alta eficiencia energética

Lo importante es diseñar una casa que sintonice con nuestros valores arquitectónicos, que impacte lo mínimo posible en el entorno y que nos ofrezca una buena calidad de vida.

No sueñes "a lo grande" con tu casa. Sueña "a lo saludable"
El espacio sin bienestar sólo es una caja de zapatos triste y sombría

Si tienes dudas, te animo a que tengas en cuenta estos enfoques y profundices en cada uno de ellos.

No hace falta ser purista en la elección de un tipo de casa, adapta las soluciones constructivas que más te convengan a tu caso particular para construir la mejor casa dentro de tus posibilidades

Lo que tienes que tener claro es que quien construye una casa saludable apuesta a caballo ganador.

Y todas estas propuestas son caballos ganadores.

Los pilares de una casa saludable

El Terreno

El terreno influirá en las posibilidades constructivas y el entorno impactará en tu vida diaria

Los Materiales

Los materiales de construcción utilizados deben ser de calidad y con las especificaciones adecuadas

El Proyecto

El proyecto refleja qué tipo de casa vas a construir, su tamaño y distribución de estancias, materiales constructivos

Las Instalaciones

Todas las instalaciones de climatización, ventilación y suministro de energía deben ser robustas y eficientes

La Ejecución

Es necesario que un técnico profesional de la construcción lleve un estricto control de ejecución de la obra

La eficiencia energética

Buscar la máxima eficiencia energética de la vivienda con un aislamiento óptimo y buenas ventanas