¿Estás pensado en construir una casa?
El comienzo de tu hogar soñado
está AQUÍ
¿Quieres crear la casa de tus sueños?
Primero necesitas saber, después actuar
Índice de contenidos
Tu futuro hogar comienza con las mejores decisiones
¿Estás pensando en construir una casa?
Si lo estás pensando, es que dispones de los recursos suficientes para llevar a cabo un gran proyecto.
Y esto te convierte en una persona muy afortunada.
Hoy en día, no son muchos los que pueden permitirse construir una casa desde cero, debido, principalmente, a la dificultad y gran coste de encontrar un terreno edificable y al gran aumento de los precios en la construcción.
Pero, además del inconveniente de disponer de los recursos económicos necesarios, también te va a tocar lidiar con un montón de dudas y obstáculos por el camino.
Mi intención no es desanimarte, todo lo contrario.
Creo que construir tu propia casa es uno de los proyectos más ilusionantes y exigentes que podrás llevar a cabo en tu vida.
Y por eso quiero ayudarte a que empieces con buen pie en este camino – maravilloso y dificultoso a la vez – para que tengas las cosas un poco más claras en este largo viaje entre una idea y una realidad.
Disponer de unos conocimientos adecuados desde el inicio, te ayudará a conseguir claridad mental del proceso para crear tu futuro hogar.
Es crucial que cuentes con información de calidad para tomar las decisiones adecuadas y evitar que el “palacio” que tienes en mente no se convierta en una “calabaza”.
La construcción de tu casa no será un camino de rosas
Desde que tú decides construir tu casa hasta que estás tomando café en el salón, van a suceder muchas cosas – y no todas agradables.
La lista de obstáculos a superar es interminable.
Búsqueda del terreno adecuado, selección de estudio de arquitectura, diseñar el tipo y distribución de la vivienda, escoger aparejador y constructora, trámites administrativos en el ayuntamiento, selección de materiales e instalaciones…
Y aún hay más…
Retrasos, esperas, aumentos del presupuesto, cambios, modificaciones, disgustos, alegrías, final de obra, certificado de primera ocupación, decoración, mudanza… nuevas canas y nuevas arrugas.
Debes tener claro quiénes van a hacer posible que construyas tu casa y qué debes esperar de ellos.
Y si quieres que tu casa tenga un resultado de película, te aconsejo que te rodees de los mejores profesionales posibles…
Y que tomes las mejores decisiones posibles.
Evitarás disgustos desde el principio, durante y después de la obra.
Pero no olvides que el protagonista de esta historia eres tú. Y tu soñada casa.
¿Empezamos?
Abróchate el cinturón que vienen curvas…
Hacer tu casa, quizás sea el proyecto más exigente, agotador y maravilloso que lleves a cabo en tu vida.
Que el resultado sea un hogar lleno de bienestar, depende de las decisiones que tomes desde el principio.
Lo que decides TÚ
Una vez que has decidido ser el promotor de tu propia casa, te va a tocar tomar decisiones muy importantes, trascendentes.
No vas a poder hacer todo lo que te dé la gana, ya te gustaría (a ti y a todo el mundo).
Porque tus decisiones estarán limitadas por tus recursos económicos, por la normativa en edificación, por las condiciones locales del lugar de construcción…
Pero lo que te toque decidir a ti tendrá un gran impacto en el bienestar de tu futuro hogar.
En fin, que tendrás que adaptarte a tus circunstancias.
Pero dentro de ese gran marco de referencia, existen muchas opciones que tendrás que valorar y quedarte con la que más te convenga.
Te voy a dar mucho en lo que pensar…
El terreno. El "dónde"
La primera decisión que debes tomar es dónde vas a construir tu casa. Y para ello necesitas un terreno edificable.
Para mí, este es el mayor escollo al que te tienes que enfrentar, porque encontrar un terreno edificable no es fácil ni barato.
Muchas veces es como encontrar una aguja en un pajar.
Lo que le exige la ley a tu terreno
Lo primero que tienes que saber es qué requisitos debe tener un terreno para considerarse edificable.
En España, estos requisitos pueden variar en función de cada municipio y/o Comunidad Autónoma. Pero, en general, las exigencias de las normativas municipales son las siguientes:
Planeamiento urbanístico
El terreno debe estar incluido en un plan urbanístico que permita la edificación, ya sea como suelo urbano consolidado o como suelo urbanizable.
En dicho plan, debe constar que el uso del suelo del terreno está destinado a uso residencial y además tiene que estar ubicado en una zona donde se permita la construcción de viviendas.
Superficie y dimensiones
Cada normativa municipal especifica los requisitos de superficie y dimensiones que debe tener el terreno para poder construir una vivienda. Las regulaciones tienen en cuenta:
- La superficie mínima de terreno necesaria para construir la vivienda
- La superficie mínima permitida para la construcción de viviendas unifamiliares en un área determinada
- Los «retiros»: distancias mínimas entre la casa y los límites del terreno, así como con propiedades vecinas, calles y otros elementos.
- Índice de ocupación: el porcentaje de la superficie total del terreno que puede ser ocupado por la casa.
- Altura máxima de la casa para evitar sombras excesivas o impactos visuales.
Servicios básicos
El terreno debe tener acceso a servicios básicos como agua y electricidad, pues son indispensables para cumplir con las condiciones de habitabilidad de la vivienda.
También se contempla el alcantarillado o la pavimentación como servicios necesarios.
Si tienes interés en un terreno, te recomiendo consultar las normativas locales de planificación urbanística.
También te animo a pedir una cita con algún responsable en urbanismo para informarte sobre si tu terreno cumple la normativa para construir una casa y en qué condiciones.
Lo que le exiges tú a tu terreno
Es obvio que tu terreno debe cumplir con las exigencias legislativas de urbanismo.
Pero seguro que tú también tienes unas “exigencias o deseos particulares” que le vas a pedir al lugar donde pasarás gran parte de tu vida.
Dependiendo de tus prioridades y necesidades personales, podrás considerar los siguientes aspectos:
Ubicación
La ubicación es uno de los factores más importantes a considerar.
Tienes que tener en cuenta la cercanía de tu futura casa a lugares de interés, como tu lugar de trabajo, el colegio de los niños, centros médicos, parques o transporte público.
Entorno
También es importante considerar la seguridad del vecindario y el entorno general.
Te aconsejo que investigues si tu terreno está en una zona ruidosa, cerca de una vía de gran intensidad de tráfico o de edificaciones industriales molestas. Y no te olvides de validar que tu futura casa no se encuentra cerca de una antena de telefonía móvil o de una línea de alta intensidad.
Incluso deberías evaluar la contaminación ambiental de la zona (sobre todo la calidad del aire) o la posible presencia de radón en el terreno.
Orientación
Es recomendable elegir un terreno que permita una buena orientación, especialmente si deseas aprovechar la luz solar y la ventilación natural.
Un terreno con una buena orientación solar puede ayudar a maximizar la entrada de luz natural y reducir los costos de energía a largo plazo
Tamaño
Es importante tener en cuenta el tamaño del terreno en relación con el tamaño de la casa que deseas construir.
La superficie de tu casa depende del índice de ocupación que marca la normativa municipal. Con un índice de ocupación similar, a mayor tamaño del terreno, mayor será la superficie de vivienda que podrás construir.
También debes asegurarte de que haya suficiente espacio para tu casa, jardín, garaje y otros elementos que puedas necesitar (piscina, huerto, barbacoa…).
Topografía
La topografía del terreno es otro aspecto importante, pues influye tanto en los costes de construcción como en las posibilidades de diseño de la vivienda.
Un terreno plano o con una pendiente suave puede facilitar la construcción y reducir los costos asociados con la nivelación y preparación del terreno.
Sin embargo, una pendiente pronunciada aumentaría los costes de ejecución, pero puede ofrecer vistas panorámicas y un diseño arquitectónico interesante.
Accesibilidad
Es deseable que el acceso a tu vivienda no se convierta en una carrera de obstáculos.
Es obligatorio que tu terreno cuente con un acceso a una vía pública para garantizar tu conexión física con el mundo.
Te aconsejo que tengas en cuenta el tipo de carretera por el que circularás todos los días de tu vida.
Reflexiona si estás dispuesto a llegar a tu casa por una vía estrecha, en mal estado y llena de curvas. O que en invierno se hiele o quede incomunicada por la nieve.
Vistas
Lo que veas cada día por la ventana de tu casa influirá en tu estado de ánimo y tu energía vital.
No es necesario que tu casa esté en medio de un paraíso alpino o de un idílico entorno de costa.
Basta con que sus vistas no te amarguen el día.
Cuanta más belleza puedas encontrar en el exterior de tu casa, más bienestar encontrarás en tu interior.
Así que no pases por alto este punto, porque estarás toda una vida con las ventanas abiertas al entorno donde vivas.
Precio
Este es el factor más limitante para encontrar el terreno de tus sueños.
Porque cuando se cumplen todas las exigencias de la normativa de urbanismo y, además, tus propios requisitos, eso probablemente signifique que el terreno te costará un riñón.
Al final, tendrás que buscar concienzudamente varios terrenos y quedarte con aquel que cumpla las prioridades más importantes y te encaje en precio.
Sé consciente de que si gastas mucho dinero en comprar un terreno, puede que no te quede suficiente dinero para construir la casa que quieres.
Debes hacer cuentas y escoger la mejor opción en función de tus necesidades y tus recursos económicos.
El presupuesto. El "cuánto"
Si ya has superado la primera fase de conseguir terreno, ¡enhorabuena!
Ahora te toca coger la calculadora y echar cuentas de cuánto dinero vas a poder dedicarle a tu gran obra.
Ya has pagado el terreno y seguro que ha sido un buen pico. Así que es hora de contabilizar el dinero que te queda y el dinero que podrías conseguir financiado (con un préstamo o una hipoteca).
Para mí este aspecto es el más importante, y te invito a que seas lo más realista posible.
Tienes que ser sensato y gastar tu dinero con cabeza.
No puedes dejar a cero tu cuenta en el banco porque cualquier imprevisto te convertirá en insolvente.
Tampoco puedes sufrir media vida una hipoteca demasiado pesada que te ahogará como un yugo durante años.
Mi consejo es que destines a la vivienda el 80% de todo el dinero que puedas conseguir holgadamente, sin convertirte en un penitente.
Siempre hay que dejar un margen para imprevistos, porque te aseguro que los habrá.
No existe ninguna obra que se haya hecho siendo fiel al presupuesto.
Te aconsejo que te busques un buen estudio de arquitectura que te realice una buena estimación de costes en función del proyecto constructivo.
Cuanto más detallado sea el proyecto y mayor su definición, te llevarás menos sustos, pero cuenta siempre con algún sobrecoste.
A continuación, te explico todos los gastos que tendrás que tener en cuenta para hacer tus cuentas:
Terreno
El coste del terreno es una de las partidas del presupuesto más importante, como comenté en el punto anterior.
Procura que este gasto no se dispare para no tener problemas de dinero en la propia fase de construcción de la vivienda.
Gastos de construcción de la vivienda
En esta partida debes contar con todos los gastos constructivos, desde la cimentación de la vivienda, hasta la colocación del último pomo de las puertas.
Si escoges una constructora «llave en mano», tendrás un presupuesto de TODA la obra, desde el primer agujero en el terreno, hasta que te entreguen la llave de tu casa.
Ten en cuenta que el presupuesto varía en función de:
- las calidades de los materiales utilizados
- el tipo de ventanas
- las instalaciones: sistemas de calefacción y refrigeración, ventilación mecánica…
- energías renovables
- domótica
- el tipo de vivienda escogido…
Honorarios de estudio de arquitectura y dirección de obra
Para construir tu casa desde cero vas a necesitar un proyecto constructivo, y para realizarlo, necesitas un arquitecto.
Además, también necesitas un aparejador (arquitecto técnico) para controlar la ejecución de la obra y realizar el control de la seguridad en la misma.
Los honorarios de estos profesionales varían en función del presupuesto de ejecución de la obra y el tipo y complejidad de la vivienda.
Seguramente vas a necesitar también un topógrafo para realizar un estudio geotécnico del terreno. Pero muchos estudios de arquitectura ya contemplan este servicio como parte de sus honorarios.
Licencia urbanística municipal
Cuando el proyecto de ejecución de tu casa esté listo, se debe presentar en el Ayuntamiento para comprobar que cumple la normativa y así puedan concederte la licencia de obra.
El importe de esta tasa municipal varía en cada municipio, pero suele rondar el 4% del Presupuesto de Ejecución de la Obra.
Acceso a servicios de agua, electricidad y alcantarillado
Cuando tu casa esté terminada, obtienes el certificado de primera ocupación del ayuntamiento, que te otorga el permiso para vivir en ella.
Pero necesitas agua y electricidad en tu vivienda, así que tienes que realizar el «enganche» a ambas redes.
Este trámite se gestiona con las compañías privadas eléctricas y de gestión del agua. Tendrás que pagar por cada acceso a la red de agua y electricidad un importe que depende de cada compañía.
También necesitarás conectar tu vivienda con el alcantarillado municipal y darla de alta en la red de alcantarillado público. Por supuesto, pagando las tasas correspondientes.
Acondicionamiento y cierre de parcela
En función de las características de tu parcela, puede que necesites realizar un acondicionamiento en el terreno para dejarlo más transitable o estético.
Puede que quieras hormigonar o adoquinar parte de la parcela, diseñar un jardín o hacer algún camino de acceso a la vía pública.
También podría ser necesario cerrar la parcela con un muro u otros elementos.
Decoración e interiorismo
Una vez que tu casa está terminada hay que «llenarla» con todo lo que necesitas para vivir. Muebles, colchones, sofás, electrodomésticos, lámparas, alfombras… y la lista sigue hasta donde te lleve tu genio decorativo.
Puede que tengas muebles de otra vivienda que puedas aprovechar o puede que tengas que comprar todo nuevo. En cualquier caso, ten prevista esta partida en tu presupuesto para, por lo menos, tener dinero para lo mínimo.
Si el presupuesto te lo permite, sería buena idea contratar los servicios de un experto en interiorismo que diseñara todo el espacio interior.
El tipo de casa. El "qué"
Es obvio que quieres construir una casa pero, ¿tienes claro qué tipo de casa?
Existen tantas combinaciones posibles como personas, porque cada cual tiene su propia idea en la cabeza sobre su casa ideal.
¿Has pensado si tu casa será de planta baja? ¿O con dos plantas? ¿Qué tipo de cubierta?
¿De qué material? ¿Piedra? ¿Madera? ¿Ladrillo? ¿Con garaje y sótano? ¿Con porche y chimenea en el salón?
¿Quieres una casa tradicional, moderna, nórdica? ¿Prefabricada o por módulos?
Podría seguir así durante horas… hay tantas cosas en las que pensar.
En algunos municipios tendrás limitaciones a la hora de considerar algunas opciones debido a su normativa municipal urbanística.
No puedes plantar un bloque de hormigón en medio de un pueblo donde se preserva la construcción tradicional.
También es hora de decidir si quieres una casa convencional, la de toda la vida, la que cumple la normativa en edificación y no te da más quebraderos de cabeza.
O quizás no seas convencional y quieras ir un paso – o unos kilómetros – más allá de lo que te exige el Código Técnico de la Edificación y decantarte por construir una casa pasiva, ecológica, sostenible, bioclimática… o un «mix» de todas ellas.
Todos estos tipos de construcción tienen en común que pretenden ahorrar al máximo en el consumo de energía y ser sostenibles con el medio ambiente.
Pero cada una de ellas lo hace a su manera, con un enfoque diferente, aunque a veces coincidan en las mismas soluciones constructivas.
Puedes abordar la construcción de tu casa teniendo en cuenta todos los enfoques y extraer de cada uno el que mejor se adapte a tu situación particular.
Mi opinión como profesional en ejecución de obra, es que partas de un proyecto de casa pasiva en el que puedes añadir, si lo deseas y según tus gustos y posibilidades, aspectos ecológicos, sostenibles y bioclimáticos.
Técnicos y empresa constructora. El "quién"
Técnicos: arquitecto y aparejador
La primera persona a la que tendrás que confiar el sueño de tu casa es el arquitecto, pues diseñará el proyecto constructivo de tu vivienda.
Para escoger a este profesional te aconsejo que investigues estudios de arquitectura o arquitectos freelance de tu zona, busques referencias sobre sus proyectos o hables con alguno de sus clientes.
Si tienes claro el tipo de casa que quieres construir, busca un arquitecto que tenga experiencia en ese tipo de construcciones.
Para encontrar a tu director de obra o aparejador, te recomiendo lo mismo. Investigar diferentes técnicos en tu zona, contactar con ellos y averiguar su método de trabajo.
Para mí existen dos factores clave a la hora de contratar a estos dos técnicos.
La profesionalidad y la competencia.
La manera de intuir si cumplen estos dos requisitos es navegando por sus páginas web, conociendo sus trabajos, hablando con sus clientes o contactar con ellos y quedar en persona.
Existe también un tercer factor que no puedes pasar por alto: el trato personal.
Elige un arquitecto y aparejador que estén en sintonía contigo, con los que sientas una buena conexión personal.
No hace falta que haya un flechazo entre vosotros. Pero piensa que tus técnicos se ocuparán de tu proyecto, de tu casa y de tus dudas y berrinches.
Necesitas «buena» gente. De ellos depende que tu casa se convierta en un hogar y no en una pesadilla.
Y además, pasarás mucho tiempo con ellos. Tendrás largas conversaciones, quizás algunos conflictos y muchas preguntas de promotor principiante.
Mejor que sea con gente con la que te puedas tomar un café con una sonrisa en la boca y te sientas libre de contarle cualquier cosa, como desahogarte por las malas jugadas del banco.
Al final, tus técnicos son tus confidentes, y se convierten casi en parte familia.
A lo largo de meses de obra, se sabrán el nombre de tus hijos y de tu perro y cómo te gusta el café.
Así que busca técnicos profesionales pero que te den «buen rollo».
Es importante que pidas presupuesto a varios técnicos y te hagas una idea de cómo está el mercado.
Pero te aconsejo una cosa: no caigas en la trampa de presupuestos muy bajos.
Los buenos profesionales son lo caros que deben sin pasarse.
Y digo caros, porque un buen profesional NUNCA es barato.
Si hace el trabajo como debe, necesita gran cantidad de conocimientos y de tiempo que tú tienes que pagar.
No regatees el precio con un buen profesional, es una falta de respeto.
Y, sobre todo, desconfía de los presupuestos demasiado bajos.
¿Estás dispuesto a dejar el diseño y la ejecución de tu casa en manos de cualquiera?
Empresa constructora
La siguiente en la lista de contratación es la empresa constructora.
Y aquí te recomiendo andarte con buen ojo y buscarte una empresa seria, solvente y competente.
Seguro que has escuchado hablar de constructoras piratas que desaparecen a mitad de obra. O de otras que están hasta al final pero le dejan al promotor una vivienda mal ejecutada que se convertirá en una pesadilla.
Yo llevo trabajando en obra muchos años y te puedo asegurar que una buena constructora, que haga bien su trabajo y a tiempo, es una bendición para todos los que estamos pendientes de la ejecución de la vivienda.
Pero también te digo que tendrás que buscar bien para encontrar una buena empresa constructora. Y, por supuesto, aceptar que su presupuesto será más alto que el de “Chapuzas Manolo”.
Mi consejo es que busques opiniones de varias constructoras pero, sobre todo, que consultes con tus técnicos (arquitecto y aparejador).
Porque ellos, más que nadie, tienen gran experiencia con constructoras y pueden recomendarte las mejores.
Además, a ellos les conviene trabajar con una constructora competente.
Porque los “marrones” de las malas constructoras, una parte se los comen ellos y otra parte te los comes tú.
También te recomiendo contratar con la constructora un presupuesto “llave en mano», donde ella se ocupa de todo de principio a fin.
Si tienes alguna partida de obra que te gustaría contratar especialmente con otros proveedores por algún motivo (como las ventanas o instalaciones), no habrá problema en negociarlo con la constructora.
Pero siempre ten en cuenta que cualquier profesional de la construcción que entre en tu casa – sea el albañil, el carpintero, el fontanero, el electricista o el instalador de la caldera – debe ser un buen profesional.
La empresa constructora se ocupa y preocupa de sus trabajadores, y tú debes ocuparte de la valía de los profesionales que contrates tú.
Lo que decide el Código Técnico de la Edificación. El "cómo"
El Código Técnico de la Edificación (CTE) es como la biblia dentro del sector de la construcción.
Marca lo que se puede y no se puede hacer en la construcción de una vivienda, impone ciertas exigencias a las obras de nueva construcción y actúa como una especie de marco de referencia de «mínimos» que se le debe exigir a una vivienda.
El CTE fue modificado en el año 2019 para adaptarse a las regulaciones de la legislación europea en materia de construcción.
La modificación adaptó el Código a las nuevas exigencias que permiten mejorar las prestaciones de los edificios tanto en relación a la eficiencia energética como en relación a la salud, el confort y la seguridad de los usuarios.
A continuación, te explico los requisitos mínimos que marca el CTE para obra nueva:
Requisitos técnicos generales
El CTE establece unos requisitos de construcción generales para las viviendas de obra nueva que aseguran su buen desempeño presente y futuro.
- Seguridad estructural: la vivienda debe ser resistente a cargas y esfuerzos externos y garantizar la seguridad de las personas que habiten en ella.
- Seguridad en caso de incendio: el edificio debe contar con sistemas y medidas que permitan prevenir y controlar incendios, así como asegurar la evacuación segura de las personas en caso de emergencia.
- Higiene, salud y protección del medio ambiente: el edificio debe cumplir con requisitos de ventilación, iluminación, aislamiento acústico, calidad del agua y del aire, y otros aspectos que contribuyan a garantizar la salud y el bienestar de sus habitantes.
- Accesibilidad: la casa debe ser accesible para todas las personas, incluyendo aquellas con discapacidad o movilidad reducida.
- Ahorro de energía y sostenibilidad: el edificio debe estar diseñado y construido para minimizar su impacto ambiental y consumir la menor cantidad posible de energía, incluyendo la utilización de fuentes renovables.
Requisitos de habitabilidad
El CTE establece unos requisitos de habitabilidad para las viviendas de obra nueva que aseguran una buena calidad de vida para sus ocupantes.
- Superficie mínima: la superficie mínima de una vivienda debe ser de 38 metros cuadrados útiles.
- Altura libre: la altura libre mínima de una vivienda debe ser de 2,5 metros.
- Iluminación natural: todas las habitaciones deben contar con iluminación natural directa a través de ventanas, tragaluces o patios interiores.
- Ventilación: todas las habitaciones deben contar con ventilación natural directa a través de ventanas o ventiladores, o mediante sistemas de ventilación mecánica para garantizar una ventilación adecuada y la calidad del aire interior de los edificios, para mejorar la salud y el bienestar de sus ocupantes.
- Aislamiento acústico: las viviendas deben tener un aislamiento acústico adecuado para reducir el impacto del ruido exterior.
Requisitos para la mejora de la eficiencia energética
El CTE establece unos requisitos en eficiencia energética muy exigentes para las viviendas de obra nueva que aseguran que la vivienda tenga un comportamiento térmico bastante aceptable .
- Limitación de la demanda energética: el CTE establece unos valores máximos de demanda energética para la calefacción, refrigeración e iluminación de los edificios.
- Limitación de la emisión de CO2: se establecen unos valores máximos de emisión de CO2 por metro cuadrado de superficie útil de los edificios, para reducir el impacto ambiental de la construcción y mejorar la calidad del aire.
- Aislamiento térmico: se establecen unos valores mínimos de aislamiento térmico para las paredes, cubiertas y suelos de los edificios, con el fin de reducir las pérdidas de energía y mejorar la eficiencia energética.
- Uso de energías renovables: se promueve el uso de energías renovables, como la solar o la geotérmica, para reducir la dependencia de combustibles fósiles y mejorar la eficiencia energética.
Con el cumplimiento de estos requisitos, se considera que la obra nueva se ajusta a un edificio de consumo casi nulo (ECCN).
El CTE considera un edificio de consumo casi nulo, como aquel que tiene una demanda energética muy baja o nula, que se cubre en gran medida con energía procedente de fuentes renovables y produce una cantidad muy reducida de emisiones de CO2.
Así pues, el ECCN es el nuevo estándar de construcción en obra nueva que nos marca el CTE.
Sin embargo, puedes ir más allá de lo que marca el estándar en construcción y llevar a cabo la construcción de una casa pasiva, por ejemplo.
PUNTOS CLAVE
Mi opinión como experto
Una casa es para toda la vida, o por lo menos, para una buena parte de ella.
Y construir una casa que te ofrezca bienestar y cuide de tu salud debe ser una prioridad para ti.
Pero, a veces, tu «futura» casa te hará sufrir, incluso mucho antes de vivir en ella.
Esto te pasará si tomas malas decisiones desde el principio y después las sufres antes, durante y al final de la ejecución de la obra.
Mi consejo es que hagas la mejor casa que puedas permitirte, no la que te exige la ley.
Y como mejor casa me refiero a una que tenga la mínima demanda de energía y la máxima eficiencia energética posible.
También me refiero a una casa que te proporcione bienestar, confort y calidad de vida.
Todo lo demás es accesorio.
No pienses en los metros cuadrados, ni en los azulejos de mármol de Carrara ni en el baño japonés.
Piensa en tu salud y comodidad.
Piensa en las horas, los días y los años que pasarás bajo el techo de tu casa.
Así que, si no quieres que tu casa se convierta en una mala compañía y te llene de disgustos frecuentes, te aconsejo que centres tu atención en los siguientes aspectos clave:
Lo más importante a la hora de construir tu casa
Selecciona un buen terreno que te encaje en precio, no asumas un sobrecoste que te lastre el presupuesto de ejecución de la obra
Contrata técnicos profesionales en los que confíes, su competencia marca el éxito de la construcción
Contrata una empresa constructora competente y solvente, estudia con detalle un presupuesto "llave en mano"
Elabora un presupuesto detallado de todos los gastos: terreno, proyecto, técnicos, licencia, acondicionamiento de parcela, enganches a redes de suministros...
No incluyas en el presupuesto más del 80% del dinero que puedas conseguir, siempre tienes que contar con sobrecostes imprevistos
Ten en cuenta que el proyecto de tu casa cubra tus necesidades presentes y futuras, teniendo en cuenta tus recursos económicos. A veces hay que ser muy creativo
Si puedes, decántate por una casa pasiva. Puedes añadirle aspectos ecológicos, sostenibles o bioclimáticos en función de tus prioridades y posibilidades
Busca una buena calidad de los materiales de acabado: tarimas, azulejos, baños, armarios... pero sin perder la cabeza con elementos de lujo
Comprueba que los proveedores de instalaciones son profesionales y ofrecen garantías
No ahorres dinero ni en aislamiento ni en ventanas, es lo que mantiene estanca a tu vivienda
Instala ventilación mecánica en tu vivienda. Contribuirá a mejorar tu confort y salud multiplicando la eficiencia energética
Aspectos clave en la construcción de tu casa