La Casa Ecológica

Construir pensando en nuestra

huella ambiental

Qué es una casa ecológica y por qué podría ser tu match perfecto

Índice de contenidos

Construcción ecológica: vivir mejor cuidando el planeta. Sí se puede

¿Es una moda pasajera de los “frikis ecologistas” o una herramienta necesaria para reducir el impacto ambiental?

Parece que todo lo que lleve la etiqueta “eco” está de moda. Desde la comida, la ropa y ahora también la construcción de viviendas.

Aunque hay que decir que, esto de la construcción ecológica, no es una moda del presente.

Las casas ecológicas llevan casi un siglo desafiando los esquemas de la construcción tradicional desde diferentes perspectivas. 

Ya en 1928, el arquitecto estadounidense Richard Buckminster Fuller diseñó La «House for Today and Tomorrow» (Casa para Hoy y Mañana).

Esta casa se basaba en principios de eficiencia energética y sostenibilidad, utilizando materiales ligeros, sistemas de ventilación eficientes y sistemas de recolección de agua de lluvia.

El gran problema de las viviendas convencionales

Es importante tener en cuenta que los conceptos de construcción ecológica y sostenibilidad han evolucionado bastante en las últimas décadas.

El progreso en las tecnologías de la energía y de los materiales ha hecho posible una verdadera revolución en este campo.

Los primeros ecologistas concienciados ya sabían que la construcción de edificios era una de las actividades humanas que provocaba mayores impactos en el medioambiente.

Y no sólo debido al consumo de recursos y energía durante la fase de construcción, que es puntual y limitada (aunque no despreciable).

Los ecologistas entendieron pronto que, el mayor problema de las edificaciones convencionales no era durante la fase de construcción.

Las viviendas se convertían en un agujero negro de recursos durante su uso y mantenimiento

Y el recurso más sobreexplotado siempre fue la ENERGÍA.

Energía verde

No es mejor casa la que más consume, sino la que menos necesita

La clave está en construir y usar la vivienda utilizando pocos recursos y que éstos sean sostenibles en el tiempo.

Es la única forma de disminuir el impacto ambiental en el sector residencial.

Y de reducir nuestra huella de carbono en el planeta asociada a la construcción y uso de viviendas.

En este sentido, el gran desafío es construir casas que «consuman poca energía», y la que consuman que sea «energía limpia y sostenible».

Pero los desafíos no sólo están en luchar contra el modo de construcción convencional.

También hay que luchar contra los prejuicios de la gente que asocia las casas ecológicas con viviendas pequeñas, enclenques y poco glamurosas. 

Sin embargo, las casas ecológicas nada tienen que ver con una “cabaña hippie”, el estereotipo más común de los que son reacios a este tipo de construcciones.

Las casas ecológicas están a la altura de cualquier pretensión fantasiosa de “casa perfecta” y, lo que es más importante, están a la altura de altos estándares de protección medioambiental.

Si ya te sientes poseído por la vena “eco”, te animo a que sigas conociendo más este tipo de viviendas.

Puede que aquí encuentres tu match perfecto de hogar.

Qué es una casa ecológica o cómo vivir en paz con el medioambiente (y contigo mismo)

Una casa ecológica es una vivienda que está diseñada y construida de manera que minimiza su impacto ambiental y promueve la sostenibilidad

Los objetivos a los que aspira una casa ecológica son: 

  • producir la menor cantidad posible de contaminantes (residuos de construcción, gases de efecto invernadero, sustancias químicas tóxicas)
  • minimizar el consumo de energía de la vivienda
  • maximizar la sostenibilidad en el uso de recursos (energía, agua, materiales) promoviendo el ahorro, el reciclado y el origen natural.
  • buscar la armonía de la vivienda con su entorno para evitar el impacto visual
  • promover la salud de los habitantes de la casa

Evitando el impacto ambiental: molestemos lo indispensable al entorno donde vivimos

Cuando hablamos de impacto ambiental al construir una vivienda, tenemos que tener en cuenta cómo la construcción de esa casa afecta al medio ambiente en términos generales.

No sólo se deben considerar los impactos durante la fase de ejecución de la vivienda, sino también todos los impactos asociados al uso y disfrute de la misma.

Es decir, se tiene en cuenta todo el ciclo de vida de la vivienda desde la fase de construcción, la fase de uso y mantenimiento hasta la fase de demolición, si fuese necesario. 

Algunos de los principales impactos ambientales asociados con la construcción y uso de las viviendas son:

Uso de recursos naturales

La construcción de viviendas requiere la extracción y el uso intensivo de recursos naturales, como madera, arena, grava, agua y minerales.

La extracción de estos recursos puede tener efectos negativos sobre los ecosistemas, incluyendo la degradación del suelo, la deforestación y la pérdida de biodiversidad.

Consumo de energía

El proceso de construcción de una vivienda implica el uso de energía en la extracción de materiales, la fabricación de componentes y la construcción en sí.

Además, las fuentes de energía utilizadas durante la vida útil de la vivienda, como la calefacción, la refrigeración y la iluminación, pueden tener un impacto significativo en el consumo de energía y las emisiones de gases de efecto invernadero.

Generación de residuos

La construcción de viviendas genera una cantidad considerable de residuos, incluyendo escombros, restos de materiales de construcción y empaques.

La eliminación inadecuada de estos residuos puede tener impactos negativos en los ecosistemas locales y contribuir a la contaminación del suelo y del agua.

Emisión de gases de efecto invernadero

La fabricación de materiales de construcción, el transporte de materiales y la energía utilizada en la construcción pueden generar emisiones de gases de efecto invernadero, que contribuyen al cambio climático.

Impacto en la calidad del aire y del agua

La construcción de viviendas puede generar contaminación atmosférica y del agua debido a las emisiones de gases, polvo, productos químicos utilizados en la construcción y el vertido de aguas residuales.

Vivienda ecológica sin impacto ambiental

Para eliminar o reducir en lo máximo posible estos impactos, las casas ecológicas se construyen con materiales y técnicas que reducen el consumo de energía y los recursos naturales.

De esta forma, se consigue reducir la huella de carbono de la vivienda.

Construir y disfrutar de una vivienda no debe crear perjuicio a nuestro principal hogar: nuestro planeta

Características de una casa ecológica: cómo construir un hogar sin destruir el entorno

En el diseño de una casa ecológica se piensa en las necesidades de los inquilinos y en las necesidades del entorno. 

Puede parecer que los propietarios de una casa ecológica «sacrifican» parte de sus expectativas y deseos con respecto a su casa ideal para minimizar todo lo posible su huella ambiental al construir su casa.

Pero esto es una visión bastante equivocada y limitante.

Los propietarios de una casa ecológica saben que cualquier impacto negativo en la naturaleza también repercutirá en sus vidas de forma adversa.

Es como un boomerang que lanzas y siempre vuelve para golpearte.

Si contaminas y degradas el medioambiente, ese impacto nocivo «volverá a por ti».

Por muy sano y saludable que sea el ambiente interior de nuestra casa, en algún momento debemos salir al mundo exterior y enfrentarnos con la contaminación que hay en él.

Por eso debemos, en todo lo posible, tratar de eliminar o reducir esa polución ambiental.

Empezando por la construcción y uso de nuestra propia casa.

Y construir una casa ecológica no significa renunciar a una «casa perfecta».

Todo lo contrario.

Vivir en una casa ecológica nos aporta más beneficios que cualquier vivienda convencional.

Casa ecológica de madera

Minimización del impacto ambiental.
Cómo pasar desapercibido en la construcción

El principal objetivo de una casa ecológica es impactar lo menos posible en su entorno.

Es imposible que la construcción de una vivienda sea indiferente al ambiente que la rodea, pero se busca pasar lo más «desapercibida» posible.

¿Cómo se hace? 

No se trata de que una casa ecológica sea invisible, pero sí que se adapte al entorno de una manera fluida y natural.

Es importante en el proceso la elección de materiales ecológicos y la reducción de residuos.

También hay que evitar lo máximo posible el transporte de materiales y residuos a grandes distancias, para reducir la huella de carbono asociada a esta actividad tan contaminante.

Una casa ecológica utiliza estrategias y técnicas para impactar lo menos posible en el entorno.

Y al reducir el impacto negativo en el medioambiente, aumentan los beneficios para sus ocupantes. Es un acuerdo win-win de toda la vida.

A continuación te hablaré de las características más importantes de una casa ecológica para que entiendas cómo funciona. 

Eficiencia energética
Si necesitamos menos, consumimos menos

Las casas ecológicas suelen estar diseñadas para maximizar la eficiencia energética, lo que significa que se utilizan materiales y técnicas de construcción que minimizan el consumo de energía.

Este aspecto es de vital importancia para que la vivienda tenga poco impacto ambiental en el consumo de energía durante su fase de uso.

De nada sirve si la fase de construcción es muy sostenible, si después la vivienda se convierte en una gran consumidora de recursos durante su fase de uso.

Es posible actuar de diferentes maneras dentro del hogar:

  • Instalar bombillas de bajo consumo, como las LED
  • Equiparse con electrodomésticos de clase energética A+++
  • Instalar una caldera de muy alta eficiencia energética

Equipos respetuosos con el medioambiente.
Fuentes de energía con valores

Se prioriza la instalación de sistemas de energía renovable como:

  • paneles solares,
  • energía solar fotovoltaica,
  • turbinas eólicas,
  • calderas de biomasa,
  • sistemas de energía geotérmica

Las fuentes de energía utilizadas deben ser sostenibles con el medio ambiente, por lo que los combustibles fósiles se descartan por su alto impacto negativo.

Paneles solares en casa ecológica

Uso de materiales ecológicos.
La Naturaleza proveerá el sostén de la vivienda

Las casas ecológicas suelen estar construidas con materiales ecológicos y sostenibles como:

  • madera certificada,
  • piedra natural,
  • adobe,
  • aislamiento natural,
  • hormigón de bajo contenido en carbono,
  • materiales reciclados,
  • materiales de bajo impacto ambiental

Además, se evita el uso de materiales tóxicos y se prioriza el uso de materiales renovables o reciclados.

Materiales de construcción ecológicos

Gestión eficiente del agua.
Cómo aprovechar hasta la última gota

Esto se consigue mediante el uso de sistemas de recolección y almacenamiento de agua de lluvia y la instalación de equipos de bajo consumo de agua.

El aprovechamiento del agua de lluvia a través de depósitos pluviales es fundamental para su utilización en el riego de jardines y huertos o para lavar el coche.

También se puede contemplar la posibilidad de depurar el agua para hacerla apta para el consumo humano, pero siempre hay que realizar análisis de salubridad para garantizar su calidad.

Las casas ecológicas suelen estar equipadas con sistemas de plomería (conjunto de tuberías, válvulas y componentes que transportan el agua) que minimizan el consumo de agua.

Por ejemplo, pueden incluir inodoros y grifos de bajo flujo, sistemas de reciclaje de agua gris y jardines que utilizan técnicas de riego eficientes.

Hay que tener en cuenta que el agua es un bien cada vez más escaso en muchas regiones del mundo, por lo que es de vital importancia aprovecharla al máximo y gestionarla de manera sostenible.

Depósito de agua de lluvia en casa ecológica

Calidad del aire interior. Respirando sin tóxicos

Las casas ecológicas suelen estar diseñadas para maximizar la calidad del aire interior.

Para ello suelen incluir sistemas de ventilación eficientes, materiales de construcción no tóxicos y plantas de interior que ayudan a purificar el aire.

Se recomienda la instalación de una VMC (Ventilación Mecánica Controlada) para evitar pérdidas de energía y aumentar la calidad del aire interior.

Los materiales ecológicos utilizados en la construcción evitan el «desprendimiento» de sustancias tóxicas durante la vida de la vivienda.

Diseño bioclimático.
El entorno natural es el arquitecto invitado

Las casas ecológicas suelen estar diseñadas para maximizar el uso de la luz natural y la ventilación, teniendo en cuenta su orientación y el entorno.

Esto se traduce en una reducción de la necesidad de iluminación y ventilación artificial.

Además, se considera el impacto ambiental del diseño en el paisaje circundante y se busca minimizar el impacto de la casa en el entorno natural.

Una casa ecológica debe integrarse en el espacio natural donde se construye de forma fluida, sin estridencias ni feísmos estéticos que alteren el equilibrio del paisaje.

Gestión de residuos.
Menos residuos, menos impactos, mayores beneficios

Las casas ecológicas suelen estar diseñadas para minimizar la cantidad de residuos que se generan durante la construcción y el uso de la casa.

Por ejemplo, pueden incluir sistemas de compostaje, reciclaje de materiales de construcción y opciones de recolección de residuos.

Características de una casa ecológica

Qué materiales se utilizan en la construcción ecológica

Los materiales de construcción representan «la materia» de una vivienda, su «esencia física». Y en una casa ecológica tienen un papel muy relevante.

Los materiales ecológicos de construcción son el sello de identidad de una casa ecológica. 

La casa ecológica se construye con la premisa de que los elementos constructivos deben cumplir con las exigencias de la «filosofía ecologista»

Esto implica que en una casa ecológica se utilizan materiales de origen natural, sostenibles y de bajo impacto ambiental.

El objetivo es reducir la huella ecológica, no sólo durante el uso de la vivienda, sino también en su construcción y, si llega el día, en su demolición.

Entre los materiales más utilizados en la construcción de casas ecológicas se encuentran los siguientes:

Madera certificada

La madera certificada (tipo FSC o PEFC) proviene de bosques gestionados de forma sostenible y es una opción popular para la construcción de una casa ecológica. La madera puede utilizarse para estructuras, carpinterías interiores y exteriores, revestimientos y acabados interiores.

Aislamiento natural

El aislamiento natural, como la lana de oveja, el corcho, la celulosa y el cáñamo, es una alternativa sostenible y no tóxica a los materiales de aislamiento convencionales. Tienen buenas propiedades aislantes tanto térmicas como acústicas.

Materiales reciclados

Los materiales reciclados, como el vidrio reciclado, el acero reciclado y el plástico reciclado, son una opción sostenible para la construcción de una casa ecológica.

Bloques de tierra comprimida (BTC)

Los bloques de tierra comprimida son una alternativa sostenible a los ladrillos convencionales. Se fabrican prensando tierra local con poca agua y sin cocción. Tienen buena capacidad térmica y acústica, y muy bajo impacto ambiental. Se usan en cerramientos y tabiques interiores o exteriores.

Pinturas y acabados ecológicos (sin COVs)

Las pinturas y acabados ecológicos están hechos con materiales no tóxicos y son una opción sostenible para la decoración interior de una casa. No emiten sustancias tóxicas, son ideales para mejorar la calidad del aire interior y cuidar la salud de quienes habitan la casa.

Adobe y tapial

Son materiales tradicionales, de bajo impacto y alta inercia térmica. Funcionan muy bien en bioconstrucción y rehabilitación rural. Se usan en muros de carga o cerramientos exteriores en climas secos y cálidos.

Morteros de cal

El mortero a la cal es un material tradicional transpirable y duradero, que ha sido utilizado en la construcción durante siglos. Se usa para revocos, enlucidos interiores y exteriores, rejuntado de piedra o ladrillo.

Casa ecológica y energía.
Una relación en la que todos ganan: el planeta y tú

El consumo de energía de una casa ecológica – igual que en cualquier tipo de casa – depende de muchos factores como:

  • el tamaño de la casa,
  • el número de residentes,
  • el clima,
  • la ubicación geográfica
  • los sistemas de energía utilizados

Sin embargo, en general, las casas ecológicas suelen consumir significativamente menos energía que las casas convencionales.

En algunos casos, las casas ecológicas pueden incluso generar más energía de la que consumen.

Esto se logra mediante la instalación de sistemas de energía renovable, como paneles solares o turbinas eólicas, que generan suficiente energía para abastecer la casa y pueden incluso devolver energía a la red eléctrica.

Casa ecológica y autosuficiente: independízate de “mamá energía”

Una casa ecológica debe construirse con materiales sostenibles. Si, además, deseamos que sea una casa autosuficiente, también debe generar su propia energía.

Las viviendas autosuficientes producen TODA la energía que necesitan.

La gestión de la energía en el modelo autosuficiente puede generar la electricidad que consume, mediante biomasa, placas solares, aerogeneradores y baterías.

Un edificio que se autoabastece energéticamente, puede incluso compartir o vender el excedente de energía.

El objetivo es liberarse de la dependencia de las redes de suministro de energía aprovechando el entorno para generar nuestros propios recursos.

Así, conseguimos cuidar de nuestro bolsillo y también del planeta. 

Casa ecológica autosuficiente

El camino hacia la independencia energética consta de dos pasos.

El primer paso para conseguir la independencia energética de nuestra vivienda es construir una casa que consuma la mínima cantidad de energía.

Si vivimos en un hogar que consuma poca energía, nos será más fácil suplir esa cantidad de energía con recursos sostenibles.

Para conseguir este primer objetivo, la vivienda debe estar diseñada con unas exigencias de eficiencia energética superiores.

El segundo paso en el camino de la autosuficiencia, es satisfacer nuestra demanda de energía sin acudir a las tradicionales compañías suministradoras de energía.

Para ello debemos tener en cuenta las condiciones geográficas y climatológicas de nuestro entorno para seleccionar aquellas soluciones energéticas que más nos convienen.

Existen muchas opciones de energías renovables que podremos utilizar para abastecernos de energía según nuestras posibilidades y necesidades.

Entre ellas podemos citar la energía solar térmica, la energía solar fotovoltaica, la geotermia, los molinos eólicos o las calderas de biomasa.

En todos estos casos, nuestra proveedora de energía será la propia naturaleza y no una compañía eléctrica que nos esclavice con facturas desorbitadas.

Es necesario contar con elementos de almacenamiento de energía – como baterías – para poder usar la energía almacenada cuando nuestros propios sistemas de energía renovable no estén funcionando o lo hagan a un nivel de rendimiento inferior.

El camino hacia la independencia de la red de distribución de agua

La única manera de no depender de las redes de distribución de agua municipales, es aprovechar el agua que nos ofrece el entorno en el que está situada nuestra casa.

La primera solución es aprovechar el agua de la lluvia utilizando depósitos pluviales.

Por supuesto, la eficacia de la gestión de las aguas de lluvia dependerá de la climatología de la zona.

Otra solución sería aprovechar el agua de manantiales cercanos o construir un pozo en nuestro propio terreno para canalizar el agua a nuestra vivienda.

Esta solución – hasta hace poco utilizada con mucha frecuencia sobre todo en zonas rurales – está ahora muy limitada por las leyes urbanísticas que ponen muchos impedimentos y prohibiciones para construir pozos según en qué zonas.

Cómo se construye una casa pasiva

Una casa ecológica no se improvisa.

Existe un proceso lógico, con fases clave que hay que respetar si quieres que el resultado funcione bien desde el primer día.

Antes de empezar el proceso, debes mentalizarte de que no vas a convertir una casa en ecológica «sólo» por poner unas placas solares en el tejado o usar materiales naturales en su ejecución.

La cosa no va así.

Aunque no tengas pensado certificar tu casa como ecológica, eso no significa que puedas ser «flexible» en su construcción y «saltarte» aspectos relevantes de su diseño.

Sino, tendrás una casa con «algunos aspectos» de construcción ecológica pero NO será una casa ecológica al uso.

Todo empieza con un buen equipo técnico.

Necesitas un arquitecto con experiencia y conocimientos en el diseño de casas ecológicas.

El diseño debe adaptarse a lo que tienes en el terreno: orientación, vientos, pendientes, vistas, clima, entorno rural…

Igual que en cualquier otra vivienda, hay que llevar a cabo unos estudios previos del terreno.

Primero se realiza un estudio geotécnico, que analiza el terreno para saber cómo cimentar sin sustos.

Y después se hace el levantamiento topográfico, que te da una imagen real de cotas, arbolado, pendientes y elementos a conservar.

Con el proyecto en marcha, toca definir los materiales, que son una de las partes más importantes el proyecto en una casa ecológica.

El arquitecto te recomendará opciones en función de las condiciones climáticas, las características del terreno y el entorno local.

Hay que elegir bien: aislamientos naturales, revocos de cal o arcilla, pinturas sin COV, madera certificada…

Y todo, a poder ser, de cercanía.

Luego está la gestión del agua, un punto clave que muchas veces se olvida.

Si estás en una zona con recursos limitados o quieres reducir tu huella, puedes:

  • Recoger el agua de lluvia en un depósito (enterrado o no) y usarla para riego, cisternas o incluso lavadora (si se filtra bien).

     

  • Instalar un sistema de reutilización de aguas grises (lavabo y ducha) para riego o cisternas.

     

  • Colocar griferías eficientes, aireadores y cisternas de doble descarga.

     

Con el proyecto listo y la licencia del Ayuntamiento, empieza la fase de ejecución.

Aquí es donde muchas ideas ecológicas se quedan por el camino si no tienes a alguien controlando bien la obra.

Una buena dirección de obra y, sobre todo, una dirección de ejecución rigurosa es vital para que los detalles constructivos se hagan como se han diseñado.

No todo constructor está familiarizado con estos sistemas. Y no pasa nada, pero hay que explicarlo, supervisarlo y corregir si hace falta.

Piensa que ejecutar una vivienda es convertir un proyecto en realidad.

Por eso es una fase crítica. Porque cualquier error o desajuste puede tirar al traste un buen proyecto y, en consecuencia, el resultado final.

Después de tener tu vivienda ecológica terminada, puedes certificarla mediante un proceso de certificación oficial.

Por supuesto, no es obligatorio. Tu satisfacción no es obtener un «sello oficial», sino disfrutar de una casa plenamente ecológica.

Tipos de casas ecológicas: en la variedad está el gusto

Cuando hablamos de casas ecológicas, muchos piensan directamente en madera.

Y sí, es uno de los materiales estrella y de los más utilizados.

Pero no es el único.

Hay distintas formas de construir ecológicamente, y cada una tiene sus ventajas, sus limitaciones y su carácter.

Hay que tener en cuenta que construir una casa ecológica no es elegir “un tipo de casa”.

Es entender cómo se adapta cada sistema a tu terreno, a tu clima y a tus necesidades.

Te hablaré de algunos de los ejemplos más representativos.

madera laminada en casa ecológica

Casas de madera

Pueden ser de entramado ligero, de CLT (madera contralaminada) o incluso de troncos.

Son cálidas, renovables y con una huella de carbono muy baja.

Si se diseñan bien y se protegen de la humedad con productos específicos, duran muchos años.

Son ideales para prefabricación y tiempos de obra muy cortos

piedra natural en casa ecológica

Casas de piedra

Más habituales en zonas donde la piedra abunda (Galicia, por ejemplo).

Se integran perfectamente en el entorno rural, tienen gran inercia térmica (conservan el calor en invierno y el fresco en verano), y son muy duraderas.

Combinadas con aislamiento interior natural y sistemas de ventilación controlada, pueden ser muy confortables.

Casas de adobe o tierra

Aquí entramos en el terreno de la bioconstrucción.

Se usan bloques de tierra cruda o tapial. Son sistemas con gran tradición en muchas zonas de España (Extremadura, Castilla, Aragón…).

Si están bien diseñados, ofrecen confort, transpirabilidad y un impacto ambiental mínimo.

Eso sí, requieren técnicos especializados y un entorno climático compatible (zonas secas o con buena protección frente a lluvias intensas).

Casas con materiales mixtos

Cada vez es más común combinar varios sistemas, como por ejemplo:

  • estructura de madera con cerramientos de balas de paja
  • base de hormigón con muros de BTC (bloques de tierra comprimida).

Lo importante es que cada material esté bien colocado, pensado para su función, y que todos trabajen en conjunto para aislar, respirar y conservar.

Cuánto cuesta construir una casa ecológica

El costo de construir una casa ecológica puede variar significativamente según varios factores, como la ubicación geográfica, el tamaño de la casa, los materiales utilizados, el diseño y la tecnología empleada. 

En general, se estima que una casa ecológica puede costar entre un 10% y un 25% más que una casa convencional.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que, aunque el costo inicial puede ser mayor, una casa ecológica puede ofrecer ahorros significativos a largo plazo en términos de facturas de energía.

En concreto, el precio de una casa ecológica es de media de unos 1.500 euros por metro cuadrado, aunque puede ajustarse a 1.200 euros o llegar incluso hasta los 2.500 o 3.000 en función de las calidades finales de la vivienda.

Los beneficios de vivir en una casa ecológica

Vivir en una casa ecológica tiene muchos beneficios, no sólo para el medio ambiente, sino también para los propietarios.

Algunos de los beneficios más importantes son:

Ahorro de energía y dinero

Una casa ecológica está diseñada para maximizar la eficiencia energética y minimizar el consumo de energía. Esto conlleva un ahorro significativo en las facturas energéticas.

Confort térmico

Las casas ecológicas suelen estar diseñadas para maximizar la luz natural y el confort térmico, lo que hace que los residentes se sientan más cómodos y relajados en su hogar.

Salud y bienestar

Las casas ecológicas están diseñadas para tener una mejor calidad del aire interior y reducir la exposición a toxinas y sustancias químicas tóxicas. Esto repercute en la salud y bienestar de sus ocupantes.

Reducción de la huella de carbono

Las casas ecológicas están diseñadas para minimizar el impacto ambiental y reducir la huella de carbono. Utilizan materiales sostenibles y de bajo impacto ambiental, y a menudo generan su propia energía renovable.

Durabilidad y calidad

Los materiales utilizados en la construcción de una casa ecológica son de alta calidad y a menudo son más duraderos que los materiales convencionales. Esto significa que la casa puede durar más tiempo y requerir menos mantenimiento y reparaciones.

La certificación de una casa ecológica, no siempre merece la pena

Para certificar una casa ecológica, es necesario obtener una evaluación por parte de un organismo independiente que se encarga de verificar que la casa cumple con ciertos estándares y criterios ambientales y de sostenibilidad. 

Una casa puede ser ecológica sin necesidad de tener una certificación oficial.

Pero si buscas una garantía de que lo que se ha proyectado y construido cumple ciertos estándares, entonces puede tener sentido planteárselo.

Ahora bien… no es un trámite barato, ni siempre necesario. Pero si vas en serio con la sostenibilidad, puede ser un plus muy interesante.

Los principales sistemas de certificación para casas ecológicas son el LEED y el BREEAM.

Certificación LEED

Certificación LEED

El sistema de certificación LEED (Leadership in Energy and Environmental Design)/(Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental) proviene de Estados Unidos y es uno de los más populares y reconocidos a nivel mundial.

Esta certificación evalúa la eficiencia energética, la calidad del aire interior, la gestión de residuos, el uso de materiales sostenibles y otros aspectos ambientales y de sostenibilidad.

Existen tres tipos de certificado, Plata, Oro y Platino, según los puntos que obtengas.

Se puede certificar cualquier tipo de edificio (viviendas, oficinas, hospitales, escuelas…), aunque no es muy común certificar viviendas unifamiliares por el alto coste asociado a la certificación.

Certificación BREEAM

El sistema de certificación BREEAM (Building Research Establishment Environmental Assessment Method) proviene de Reino Unido y evalúa la sostenibilidad y el desempeño ambiental de los edificios.

Esta certificación se enfoca en el uso de materiales sostenibles, la gestión de residuos, la gestión del agua, el transporte, la eficiencia energética y el confort térmico y acústico.

Existen diferentes niveles: Aprobado, Bueno, Muy Bueno, Excelente, Excepcional, en función de la puntuación obtenida en cada área de evaluación.

Se aplica en todo tipo de edificios, con una versión adaptada a España: BREEAM ES.

Existe la categoría BREEAM Vivienda, que se adapta bastante bien a promociones residenciales o viviendas unifamiliares con enfoque ecológico.

Además, en España hay asesores formados que pueden ayudarte en el proceso.

¿Qué diferencia hay entre una casa ecológica, una pasiva, una bioclimática y una sostenible?
El gran lío de las etiquetas

Todos estos tipos de vivienda singulares comparten aspectos en común y también tienen otras características que las hacen únicas.

Todas ellas se alejan de la construcción «convencional» para aspirar a unos niveles constructivos que les proporcionen bienestar y ahorro a largo plazo a sus ocupantes.

Este tipo de casas tienen en común la búsqueda da la máxima eficiencia energética posible (según sus metodologías de construcción) y el mayor confort posible para los inquilinos.

Para conseguir estos objetivos, algunas de ellas coinciden en las técnicas constructivas, pero todas despliegan sus propios enfoques constructivos con una filosofía única.

A continuación te sacaré de dudas sobre las coincidencias y diferencias de estos tipos de vivienda, para que tengas claro qué puedes esperar de cada una de ellas.

También me gustaría comentarte que es posible «unir dos o más filosofías constructivas», por ejemplo, construyendo una casa pasiva con materiales ecológicos y sostenibles.

Mi consejo es, si puedes, construye una casa pasiva y quédate con lo que más te guste de los demás tipos de vivienda y lo que puedas adaptar a tu propia casa. 

Casa ecológica

Pensada para reducir al máximo el impacto ambiental

Prioridad en el el uso de materiales naturales, reciclados o de bajo impacto

El foco está en el qué se usa y cómo se construye, construcción respetuosa con el entorno.

Eficiencia energética en viviendas

Casa pasiva

Máxima eficiencia energética

Mantiene una temperatura interior confortable durante todo el año con un gasto mínimo en calefacción o refrigeración

Diseño enfocado en aislamiento, la orientación, las ventanas, la ventilación con recuperación de calor...

Casa bioclimática

Su diseño usa el clima a su favor

Adapta su forma y orientación a las condiciones del terreno y del entorno

Aprovecha el sol en invierno, la sombra y la ventilación natural en verano

Casa sostenible

Incluye aspectos ambientales, sociales y económicos

Usa menos recursos y tiene en cuenta el confort de quienes la habitan

Busca un equilibrio a largo plazo: lo que cuesta construirla y mantenerla, y cómo influye en la salud y el entorno

Cuatro casas, cuatro enfoques, cuatro inspiraciones

Espero que te haya quedado más claro en qué se diferencien estos cuatro tipos de vivienda.

Y, sobre todo, que aproveches sus enfoques en tu propio beneficio y en la línea de tus valores.

  • Una casa pasiva es la que menos energía consume.

  • Una casa bioclimática es la que mejor se adapta al clima.

  • Una casa ecológica es la que se construye con el menor impacto ambiental.

  • Una casa sostenible es la que intenta hacerlo todo bien: medioambiente, salud, economía y futuro.
Casa ecológica certificada

El karma de una casa ecológica en acción: ejemplos reales

Vivienda unifamiliar en Navarra construida con balas de paja

En Navarra, en una zona donde el invierno aprieta de verdad, se construyó una casa unifamiliar con balas de paja.

No es una broma. Con paja de verdad… pero con unos ajustes.

Cada bala de paja está bien prensada, encofrada y revocada con barro y cal.

La estructura es de madera y toda la vivienda está orientada al sur, con protecciones solares que permiten aprovechar el sol en invierno y evitar el calor excesivo en verano.

Lo mejor de todo es que apenas necesita calefacción. La paja, además de ser un residuo agrícola, es un aislamiento natural espectacular.

Es un ejemplo sencillo, local y totalmente coherente con el clima y los recursos de la zona.

Casa modular ecológica en Girona, con estructura de CLT (paneles de madera contralaminada)

En Girona, encontramos una casa modular construida con paneles de CLT (madera contralaminada).

Aquí la apuesta fue por la prefabricación: la estructura se montó en taller, reduciendo los residuos y el tiempo de obra casi a la mitad.

Una vez en el terreno, se ensambló como un puzle gigante.

Esta vivienda cuenta con aislamiento de fibra de madera, fachada ventilada y cubierta ajardinada.

Se alimenta con placas solares, tiene aerotermia y recoge el agua de lluvia para regar y llenar cisternas.

¿El resultado?

Una casa moderna, cómoda y muy eficiente, sin renunciar al diseño ni a la sostenibilidad.

Casa ecológica con paneles de madera laminada

Casa autosuficiente en Canarias, 100% off-grid

En Canarias, el clima es más amable, pero también se impone otro reto: la autosuficiencia.

Allí encontramos una casa 100% off-grid, es decir, no está conectada a la red eléctrica ni al suministro de agua.

Funciona con placas solares y baterías, trata sus propias aguas grises y recoge la lluvia.

La estructura combina metal y madera, con cerramientos prefabricados e aislamiento ecológico.

El diseño favorece la ventilación natural y la sombra frente al sol.

Es una casa que no depende de ningún proveedor de energía exterior, su única proveedora es la madre Naturaleza.

Y demuestra que, con un buen proyecto y unas cuantas decisiones bien tomadas, se puede vivir cómodo, independiente de las redes de distribución y sin hipotecar el planeta.

Ejemplo basado en una de mis asesorías técnicas: una casa ecológica en el interior de Galicia

Hace un tiempo atendí en una de mis consultorías online a una pareja que tiene un terreno en un pueblo del interior de Galicia.

Ellos lo tenían claro: querían una casa ecológica, integrada en el entorno, construida con materiales naturales y que no les disparase el presupuesto.

Pero lo que no tenían tan claro era por dónde empezar ni cómo aterrizar esa idea a su caso concreto.

Lo primero que hicimos fue ver el terreno: orientación, pendiente, acceso, clima… Todo eso condiciona muchísimo.

En Galicia interior, con inviernos fríos y húmedos, el aislamiento y la protección frente a la humedad son clave, pero también lo es aprovechar bien el sol en invierno.

Les recomendé una vivienda compacta, bien orientada, con porche cubierto al oeste para el verano, y con grandes ventanales al sur protegidos por aleros.

En cuanto a los materiales, les propuse usar estructura de entramado ligero de madera, muy adecuada para prefabricar parte en taller y reducir tiempos y residuos.

Para el aislamiento, les hablé de celulosa insuflada o fibra de madera, y para los revocos, morteros de cal transpirables, que funcionan muy bien en zonas húmedas.

Querían una casa «que respire», y eso es justo lo que se consigue evitando materiales plásticos y cerrados.

También hablamos del sistema energético.

Les expliqué que no necesitaban obsesionarse con tener de todo (fotovoltaica, aerotermia, baterías, etc.), sino que primero debían diseñar bien para consumir poco.

Luego, si el presupuesto lo permitía, incorporar placas solares y quizá aerotermia para ACS (Agua Caliente Sanitaria) y calefacción por suelo radiante.

Salieron de la sesión con las ideas claras, realistas, pero también ilusionados.

Porque construir ecológico no va de hacer una casa perfecta, va de tomar buenas decisiones desde el minuto uno.

PUNTOS CLAVE
Mi opinión como experto

Soy consciente de que, en construcción, la palabra ecológico da un poco de miedo.

La gente concienciada con el planeta puede «arriesgarse» a probar ropa ecológica o comida ecológica.

Pero una casa ecológica es algo mucho más transcendental, y grande… y para toda la vida.

Y la etiqueta de «ecológico» en una casa sugiere «fragilidad» y «tosquedad».

Lo ecológico se asocia a lo natural, y la gente piensa en una casa ecológica hecha de paja y barro.

Y que en invierno llegará el lobo y la destruirá de un soplido.

Nada más lejos de la realidad.

En construcción, una casa ecológica es estable, robusta y duradera como cualquier otra.

Y puede tener las prestaciones y beneficios de una vivienda top en función de su diseño y tu presupuesto.

Cuando hablamos de casas ecológicas de verdad — de esas que se piensan, se diseñan y se construyen con profesionales —, tengo que decirlo claro:

«Sí, merece la pena ser propietario de una casa ecológica»

No porque sea una moda ni porque suene bonito, sino porque es una forma de construir que tiene sentido.

Una casa ecológica bien diseñada es más saludable, más eficiente, más confortable y, con el tiempo, más económica.

No todo el mundo necesita una vivienda 100% autosuficiente ni revestida de tierra cruda, pero hay muchas decisiones pequeñas —materiales, orientación, aislamiento, instalaciones— que pueden marcar una gran diferencia sin disparar el presupuesto.

Mi consejo para quienes están pensando en hacerse una casa ecológica es simple: no te obsesiones con los sellos ni con seguir una hoja de ruta de la «casa ecológica perfecta».

Empieza por entender qué necesitas tú y tu familia, cómo es tu terreno y qué opciones tienes a tu alcance. Y, a partir de ahí, ve tomando decisiones conscientes en cada paso.

Búscate un arquitecto y un aparejador con conocimientos y experiencia en el diseño y ejecución de este tipo de vivienda y ellos te guiarán en el proceso.

Construir una casa ecológica no es algo de «frikis» ni de «activistas medioambientales».

Es una opción muy válida y sensata para quien quiera vivir en una casa confortable y saludable sin la culpa de dañar al entorno.

Y si no quieres o no puedes construir una casa 100% ecológica, siempre puedes adaptar tu vivienda con algunos enfoques ecológicos que la conviertan en un lugar más «ecofriendly».

Puntos clave de una vivienda saludable

Lo más importante a la hora de construir tu casa ecológica

Infórmate y asesórate sobre casas ecológicas todo lo que puedas. Es importante que tengas un amplio conocimiento de cómo son y cómo funcionan para que tomes una decisión consciente al construirla.

Busca un arquitecto con experiencia en casas ecológicas. Él será tu mejor guía para valorar las opciones que tienes en función de la ubicación del terreno.

Contrata un arquitecto técnico con experiencia como director de obra en casas ecológicas. La ejecución de una casa ecológica debe ser muy bien controlada.

Contrata una empresa constructora con experiencia en construcción de viviendas ecológicas. Si no encuentras en tu zona una constructora con este requisito, asegúrate que entiende bien el proyecto de tu casa y es competente para ejecutarlo.

El diseño de tu casa se adapta al clima y al entorno. Vas a tener mucho margen para tener una casa a "tu gusto", pero hay ciertos aspectos constructivos sobre los que no vas a poder decidir. Existirán aspectos constructivos determinados por las circunstancias de tu vivienda.

Los materiales de construcción son el alma de una casa ecológica.Ten en cuenta los materiales más adecuados para tu vivienda en función del entorno y la climatología.

Decide con cabeza las mejores opciones de energías renovables en tu caso. En función de las condiciones climáticas, del entorno y de la inversión inicial, tendrás varias posibilidades en las que pensar.

Plantéate si quieres construir una vivienda autosuficiente. La dificultad de conseguir una casa autosuficiente depende de las necesidades de los habitantes y de la ubicación de la casa. Si lo ves posible te animo a ir a por ello.

No trates el aprovechamiento del agua como un tema menor. La gestión del agua es primordial en una casa ecológica y será una garantía de suministro para la vivienda en épocas de restricción de agua.

No te obsesiones con la certificación de tu casa. No es obligatorio. Lo importante es tener un buen diseño y ejecutarlo correctamente.

Haz números pero piensa a largo plazo. Una casa ecológica podría ser más cara que una casa convencional, pero ten en cuenta el ahorro energético a largo plazo al echar tus cuentas.